Un nuevo visitante interestelar: el cometa 3I/ATLAS
Astrónomos de todo el mundo han recibido con entusiasmo la llegada de un nuevo visitante proveniente de más allá de nuestro sistema solar. Este objeto, identificado como el cometa 3I/ATLAS, es solo el tercer visitante interestelar confirmado que atraviesa nuestro vecindario cósmico. Según la NASA, el cometa no representa ningún peligro para la Tierra, ya que pasará a una distancia aproximada de 150 millones de millas, lo que equivale a cerca de 240 millones de kilómetros.
El cometa fue detectado por primera vez el pasado martes por el sistema de alerta de impacto terrestre de asteroides (ATLAS) en Río Hurtado, Chile. Este telescopio, financiado por la NASA, es parte de una red que incluye observatorios en Hawái, Sudáfrica y otros lugares, y está diseñado para escanear el cielo de manera regular en busca de asteroides que puedan amenazar nuestro planeta. Investigadores analizaron datos archivados de tres telescopios ATLAS y del Zwicky Transient Facility, ubicado en el Observatorio Palomar en California, lo que permitió confirmar el descubrimiento. Además, otros observatorios alrededor del mundo también colaboraron en la verificación del evento.
En este momento, el cometa se encuentra a unos 420 millones de millas de distancia, moviéndose rápidamente desde la dirección de la constelación de Sagitario, una de las más prominentes del hemisferio sur, que apunta hacia el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Se espera que 3I/ATLAS se acerque al Sol alrededor del 30 de octubre, pasando a una distancia de aproximadamente 130 millones de millas, justo por dentro de la órbita de Marte. La NASA ha indicado que el cometa será visible para los observatorios terrestres hasta septiembre, lo que brindará una oportunidad única para que los científicos obtengan más información sobre este visitante cósmico, incluyendo su tamaño y características. Tras septiembre, 3I/ATLAS se acercará al Sol, lo que dificultará su observación, pero se espera que sea visible nuevamente a principios de diciembre, cuando aparezca en el lado opuesto del Sol. Esta es una ocasión rara para estudiar un objeto interestelar, ya que el primer objeto confirmado de este tipo, conocido como Oumuamua, fue descubierto en 2017, seguido por el cometa 21/Borisov en 2019.
