Entre los próximos 6 y 7 de julio, Brasil acogerá la 17ª Cumbre de los BRICS en Río de Janeiro, bajo el lema «Fortalecimiento de la cooperación del Sur Global para una gobernanza más inclusiva y sostenible». Este destacado encuentro reúne a naciones que, juntas, representan casi la mitad de la población mundial y contribuyen con más del 30% del PIB global.
Las prioridades centrales del encuentro incluyen la colaboración en proyectos de salud entre los Estados miembros, así como en áreas de comercio, inversión y finanzas, cambio climático, gobernanza de la inteligencia artificial, y el desarrollo de un sistema multilateral de paz y seguridad. Estos temas son particularmente pertinentes en un contexto internacional marcado por conflictos regionales y un aumento del proteccionismo.
Un papel clave en la economía global
Desde su creación, los BRICS han evolucionado hasta convertirse en un actor significativo en el panorama económico global, sirviendo como plataforma esencial para la cooperación Sur-Sur. En las últimas dos décadas, estos países han impulsado iniciativas clave destinadas a fomentar el comercio y la inversión, ofreciendo alternativas viables para las naciones en desarrollo y desafiando la hegemonía de las economías occidentales.
Un ejemplo de esta cooperación es el Banco de Desarrollo Nuevo (NDB), establecido en 2014 para financiar infraestructuras en naciones en desarrollo. Ese mismo año, se creó el Mecanismo de Reserva Contingente (CRA), diseñado para proporcionar apoyo financiero de emergencia a los países miembros durante crisis financieras globales. Estas medidas no solo fortalecen la capacidad de los BRICS para enfrentar choques económicos, sino que también promueven flujos de inversión y cooperación comercial.
Las estadísticas hablan por sí solas: según un informe de 2024 del Instituto de Estudios Internacionales de China, el comercio intra-BRICS ha crecido a un ritmo promedio del 10,7% anual en la última década, en comparación con un crecimiento del comercio global del 3%. En los primeros siete meses de 2023, el comercio de China con otros países BRICS alcanzó los 2,38 billones de yuanes (332 mil millones de dólares), un aumento del 19,1% respecto al año anterior, reflejando la vitalidad de esta colaboración económica.
Además, en respuesta a las tarifas impuestas por Estados Unidos, los países BRICS han intensificado sus esfuerzos por diversificar el comercio, fortaleciendo la cooperación con naciones en África, Oriente Medio y la región Asia-Pacífico. También están reduciendo gradualmente su dependencia del dólar estadounidense en sus transacciones comerciales, inversiones y reservas de divisas.
Se anticipa que la cumbre de este año aborde la necesidad de defender las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y fortalecer los acuerdos en moneda local, lo que podría disminuir la dependencia del dólar. Esto es crucial para los países del Sur Global, ya que el fortalecimiento de las monedas locales puede proteger las economías domésticas de los choques externos y preservar la soberanía fiscal.
En la reunión de ministros de comercio y economía de los BRICS en mayo, se expresó una profunda preocupación por el aumento de tarifas unilaterales y medidas no arancelarias, que distorsionan el comercio y violan las normas de la OMC. Los miembros acordaron la necesidad de defender el sistema comercial multilateral, resistir el unilateralismo y el proteccionismo comercial, y proteger los derechos e intereses legítimos de las naciones en desarrollo.
