Los bomberos han logrado controlar un importante incendio forestal en la provincia occidental turca de Izmir, aunque dos fuegos más continúan devastando bosques en la zona. Así lo ha comunicado el ministro de Agricultura y Bosques, Ibrahim Yumakli, quien destacó el arduo trabajo de los equipos de extinción en la localidad costera de Cesme, situada a unos 80 kilómetros al oeste de Izmir.
A pesar de que Turquía ha sido menos afectada por las recientes olas de calor que han asolado otras partes del sur de Europa, el país ha enfrentado más de 600 incendios en la última semana, avivados por fuertes vientos y la sequía que azota la región. El incendio en Cesme fue controlado gracias a la intervención de los bomberos durante la noche y a las operaciones aéreas que se reanudaron al amanecer.
Sin embargo, la situación sigue siendo crítica en otras áreas, como en Buca, al sur de Izmir, y en Odemis, donde se han registrado varias víctimas fatales, incluyendo la muerte de un hombre de 81 años y un trabajador forestal. Los pronósticos meteorológicos indican que las temperaturas en la provincia podrían alcanzar los 40 grados Celsius a principios de la próxima semana, lo que complicaría aún más las labores de extinción.
Impacto y medidas de seguridad
Con el incendio en Cesme bajo control, se ha reabierto la carretera que conecta la península con Izmir. Sin embargo, la autopista que une Izmir con Aydin permanece cerrada debido al incendio en Buca, que comenzó el jueves por la tarde y se propagó rápidamente. Informes recientes indican que dos individuos han sido detenidos bajo sospecha de haber causado el fuego mientras cortaban hierro para la construcción.
El pasado lunes, más de 50,000 personas fueron evacuadas, principalmente en la zona de Izmir, así como en la provincia sureña de Hatay, según la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD). Los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) indican que, hasta el momento, se han registrado 96 incendios en Turquía en 2025, afectando a más de 49,652 hectáreas de terreno. Esta cifra ha más que duplicado la extensión de tierra quemada desde el inicio de la semana, cuando se reportaban cerca de 19,000 hectáreas.
Expertos advierten que el cambio climático, impulsado por la actividad humana, está provocando incendios forestales más frecuentes e intensos, así como otros desastres naturales. En este contexto, se hace un llamado a las autoridades turcas a implementar medidas efectivas para abordar esta problemática creciente.
