Recientes hallazgos arqueológicos en Gantangqing, en el suroeste de China, han revelado un importante conjunto de herramientas de madera, datadas en aproximadamente 300,000 años. Este descubrimiento, realizado durante excavaciones entre 2014 y 2019, ha sido posible gracias al trabajo de un equipo multidisciplinario de arqueólogos, geólogos y paleontólogos, que ha permitido comprender mejor la vida de los humanos que habitaron esta región durante el Paleolítico.
Las herramientas, que incluyen 35 piezas de madera modificadas artificialmente, fueron halladas junto con fósiles de animales y plantas, sugiriendo que estos primeros humanos eran trabajadores de la madera sorprendentemente sofisticados que vivían en un entorno rico en recursos naturales, donde la recolección de plantas acuáticas era fundamental para su subsistencia.
La rareza de las herramientas de madera en el Paleolítico
Las herramientas de madera son extremadamente raras en el registro arqueológico, ya que este material tiende a descomponerse rápidamente debido a la actividad microbiana, la oxidación y las condiciones climáticas. Aunque el uso de herramientas de piedra es bien documentado, las herramientas de madera que superan los 50,000 años son prácticamente inexistentes fuera de África y Eurasia occidental. Este hallazgo en Gantangqing podría, por tanto, alterar nuestra percepción de las culturas paleolíticas y su diversidad.
En el yacimiento de Gantangqing, las herramientas fueron encontradas en sedimentos de arcilla y bajo condiciones de bajo oxígeno, lo que facilitó su preservación. La variedad de las herramientas, que incluyen palas de dos manos y herramientas con formas de gancho, indica una adaptación funcional local que no se había documentado anteriormente en otras excavaciones contemporáneas.
Además, el análisis de los sedimentos y de un diente de mamífero hallado en la misma capa ha permitido datar el sitio entre 360,000 y 250,000 años atrás, corroborando la antigüedad de los hallazgos. La investigación también sugiere que los humanos de Gantangqing habitaban un entorno tropical o subtropical, evidenciado por el polen y los fósiles de plantas que indican una rica flora local.
Las herramientas de Gantangqing no solo representan un importante avance en el conocimiento sobre la tecnología de la madera, sino que también destacan un estilo de vida predominantemente basado en la recolección de plantas, en contraste con otros yacimientos europeos donde la caza de grandes mamíferos era la principal fuente de subsistencia. Este hallazgo invita a una reflexión sobre la importancia de recursos orgánicos en las sociedades de la Edad de Piedra, que tradicionalmente han sido subestimados en favor de las herramientas de piedra.
Así, el descubrimiento de Gantangqing no solo amplía nuestra comprensión de las capacidades de los homínidos antiguos, sino que también plantea interrogantes sobre las adaptaciones culturales y los recursos que estos grupos humanos priorizaban en su vida cotidiana.
