En el marco del Campeonato de Fútbol Femenino EAFF E-1, conocido como la Copa de Asia Oriental, China y Corea del Sur se enfrentaron en un emocionante encuentro que culminó en un empate 2-2. El partido tuvo lugar el pasado miércoles en Suwon, donde el equipo anfitrión logró igualar el marcador en los últimos compases del encuentro.
China, que inició el partido con una sólida actuación, abrió el marcador en el minuto 15 gracias a un gol de Yao Wei, quien lanzó un disparo desde fuera del área. La selección surcoreana, ante su público y en busca de un buen resultado, intensificó su presión y generó varias oportunidades de gol. Fue Jang Sel-gi quien, en tiempo de descuento de la primera mitad, logró el empate con un tanto que devolvía la emoción al choque.
En la segunda mitad, China volvió a tomar la delantera. En el minuto 67, Yao Wei asistió a Shao Ziqin, quien con un cabezazo volvió a poner a las chinas en ventaja. Sin embargo, el equipo surcoreano no se rindió y, en un dramatismo propio de este tipo de competiciones, Ji So-yun logró igualar el marcador con un potente disparo desde larga distancia en el tiempo añadido.
Reflexiones tras el partido
Ante el resultado, el seleccionador chino, Ante Milicic, expresó su descontento por haber concedido dos goles en momentos críticos del partido. «Esperábamos un encuentro complicado entre dos equipos competitivos de Asia, y las condiciones de juego fueron difíciles», afirmó Milicic. También destacó el esfuerzo de su equipo, subrayando que «jugar de visitante contra un fuerte público local nunca es sencillo».
El técnico se mostró optimista sobre el futuro, señalando que el equipo ganará confianza al haber liderado el marcador en dos ocasiones contra un rival de tal envergadura. Sin embargo, también hizo hincapié en la necesidad de analizar las razones por las que su equipo concede goles en los últimos minutos, especialmente con la vista puesta en el próximo Campeonato Asiático.
Wang Shuang, una de las jugadoras más destacadas del partido, añadió que el equipo es joven y que todavía necesita tiempo para mejorar su química y comprensión en el campo. «Nos esforzaremos al máximo para ofrecer un buen rendimiento en los próximos partidos», concluyó Wang, reflejando el espíritu de lucha que caracteriza al equipo chino.
