La misión SNIFS: un avance en la exploración solar
En julio de 2025, la NASA llevará a cabo el lanzamiento de una misión innovadora conocida como Solar EruptioN Integral Field Spectrograph (SNIFS). Este proyecto será transportado al espacio mediante un cohete sonda Black Brant IX desde el Campo de Pruebas de White Sands, en Nuevo México, con una ventana de lanzamiento que se abrirá el 18 de julio.
La misión SNIFS tiene como objetivo investigar la energía y la dinámica de la cromosfera, una de las regiones más complejas de la atmósfera solar, situada entre la superficie visible del sol, o fotosfera, y su capa exterior, la corona. Aunque las distintas capas de la atmósfera solar han sido objeto de estudio durante años, aún persisten numerosas incógnitas sobre la cromosfera. Phillip Chamberlin, científico investigador de la Universidad de Colorado Boulder y principal responsable del proyecto, afirma: «Todavía hay muchas cosas que no sabemos».
La cromosfera es crucial para comprender los fenómenos de espacio, como las explosiones solares y las eyecciones de masa coronal, que son responsables de las condiciones adversas en el espacio cercano a la Tierra, amenazando satélites y poniendo en peligro a los astronautas. La misión SNIFS pretende profundizar en cómo se convierte y se desplaza la energía a través de la cromosfera, donde se origina la energía que alimenta estas explosiones masivas.
Vicki Herde, doctora en CU Boulder y colaboradora en el desarrollo de SNIFS, destaca la importancia de poder modelar estos fenómenos para proteger a la Tierra de las inclemencias del clima espacial. «Para asegurarnos de que la Tierra esté a salvo del clima espacial, realmente nos gustaría poder modelar las cosas», comenta.
La misión SNIFS es la primera en utilizar un espectrógrafo de campo integral ultravioleta solar, una tecnología avanzada que combina un dispositivo de imagen y un espectrógrafo. Mientras que los dispositivos de imagen capturan fotos y vídeos que permiten observar la luz combinada de un amplio campo de visión, los espectrógrafos descomponen la luz en sus diferentes longitudes de onda, revelando la presencia de elementos, su temperatura y su movimiento, pero solo desde un único punto. Esta misión combinará ambas tecnologías, lo que representa un avance significativo en la exploración solar.
Chamberlin subraya el potencial de esta misión para la educación en ciencia y tecnología. «Se trata de lo mejor de ambos mundos», afirma. Al centrarse en longitudes de onda específicas, conocidas como líneas espectrales, la misión SNIFS ayudará a los científicos a conocer mejor la cromosfera, utilizando líneas espectrales de hidrógeno, silicio y oxígeno para rastrear el movimiento y la energía solar.
La misión será llevada al espacio por un cohete sonda, una herramienta eficaz para experimentos espaciales que ofrece valiosas oportunidades de aprendizaje para estudiantes e investigadores en etapas iniciales de su carrera. Herde señala que estos proyectos permiten explorar ideas innovadoras, proporcionando a los estudiantes la oportunidad de interactuar con el equipo técnico. «Puedes realmente probar algunas cosas locas», comenta.
Se espera que la totalidad de la misión SNIFS dure hasta 15 minutos. Tras el lanzamiento, el cohete alcanzará el espacio en 90 segundos, después de lo cual se dirigirá hacia el sol, realizará el experimento en la cromosfera durante siete a ocho minutos y finalmente regresará a la superficie terrestre en un periodo de tres a cinco minutos. El cohete se desplazará entre 70 y 80 millas (112 a 128 kilómetros) desde la plataforma de lanzamiento antes de aterrizar, lo que requiere una cuidadosa planificación para garantizar un aterrizaje seguro en el desierto de White Sands, un área predominantemente vacía.
Herde, quien dedicó cuatro años de trabajo a esta misión, comparte su entusiasmo por el lanzamiento, describiéndolo como «mi bebé». Este proyecto no solo promete avanzar en nuestro conocimiento del sol, sino que también representa una oportunidad para inspirar a la próxima generación de científicos espaciales en un momento en que la exploración del espacio se vuelve cada vez más crucial para nuestra comprensión del universo.
