Los líderes de Siria e Israel han alcanzado un acuerdo de alto el fuego bajo la mediación de Estados Unidos, tras una serie de enfrentamientos sectarios mortales en el sur de Siria que llevaron a Israel a intervenir con ataques aéreos masivos. El anuncio del alto el fuego fue realizado por el enviado especial de EE. UU. para Siria, Tom Barrack, quien comunicó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el líder interino sirio, Ahmed al-Sharaa, llegaron a un entendimiento con el patrocinio del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Detalles del acuerdo y su contexto regional
Este alto el fuego cuenta con el respaldo de actores regionales, incluidos Turquía, Jordania y otros países vecinos de Siria. Barrack hizo un llamado a las comunidades drusa, beduina y sunita para que depongan las armas y, junto con otras minorías, trabajen por la construcción de una nueva identidad siria unificada en un clima de paz y prosperidad con sus vecinos.
El acuerdo se produce tras seis días de intensos enfrentamientos sectarios en la provincia de Sweida, que dejaron cientos de muertos y generaron temores de una escalada regional. Según fuentes citadas por medios locales, el acuerdo permite que las instituciones de seguridad y militares del gobierno sirio reingresen a todas las partes de Sweida.
Asimismo, el pacto estipula la disolución de todas las facciones locales, la entrega de armas pesadas y la integración de antiguos combatientes en las estructuras de seguridad del estado. La dirección espiritual de la comunidad drusa emitió un comunicado en el que da la bienvenida al alto el fuego, expresando su disposición a poner fin a las hostilidades y llamando a un retorno a la «sabiduría y la razón».
El acuerdo se produce en medio de crecientes preocupaciones humanitarias en Sweida, donde los convoyes de las Naciones Unidas han sido bloqueados recientemente en su intento de acceder a las zonas de conflicto. Hasta el momento, las autoridades sirias no han hecho comentarios sobre el acuerdo de alto el fuego.
