Las acciones de la firma tecnológica estadounidense Block experimentaron un notable incremento del 7% el pasado lunes, tras el anuncio de que la compañía se unirá al índice S&P 500, reemplazando a Hess, que fue adquirida por Chevron por un monto de 54 mil millones de dólares. Este movimiento ha sido recibido con entusiasmo por los inversores, quienes buscan posicionarse antes de que los gestores de fondos indexados deban adquirir acciones para ajustarse a los cambios en el índice.
Con una capitalización de mercado de 48 mil millones de dólares al cierre del lunes, Block se sitúa por encima de la media de las empresas que componen el S&P 500, aunque sus acciones aún registran una caída del 8% en lo que va del año. Se espera que los fondos pasivos adquieran aproximadamente 101 millones de acciones de Block, lo que equivale a casi 11 días de volumen promedio de negociación, según un informe de Stephens.
Desempeño y confianza del inversor
Block se encuentra en un proceso de recuperación de la confianza de los inversores, tras un desempeño irregular de su negocio Cash App. Stu Novick de Gimme Credit señala que, a pesar de que el crecimiento del beneficio bruto no cumplió con las estimaciones en el último trimestre, la empresa aún logró entregar sólidos resultados ajustados y una mejora en el flujo de caja. Este contexto refleja las complejidades que enfrentan muchas empresas en un entorno económico global marcado por la incertidumbre y la competencia feroz.
En medio de este panorama, es relevante mencionar que, mientras Block se incorpora al índice de referencia, otro actor importante en la industria fintech, Robinhood, sigue sin conseguir un lugar en el S&P 500, a pesar de haber experimentado un aumento impresionante del 345% en el último año. Con una valoración que se aproxima a los 100 mil millones de dólares, Robinhood ha sido sistemáticamente ignorada para su inclusión en el índice, lo que plantea interrogantes sobre los criterios de selección y la dinámica del mercado de valores en Estados Unidos.
Las acciones de Robinhood, por su parte, cayeron casi un 5% el mismo día que se conoció la noticia sobre Block. Este contraste en el rendimiento de las dos empresas resalta las tensiones y desafíos que enfrentan las compañías tecnológicas en un contexto de cambios regulatorios y de mercado, donde la capacidad de adaptación es crucial para su supervivencia y prosperidad.
