La selección china femenina de baloncesto ha culminado su participación en la Copa de Asia FIBA con una victoria contundente sobre Corea del Sur, logrando así la medalla de bronce en un torneo que se ha celebrado en Shenzhen, en la provincia de Guangdong, el pasado domingo. El marcador final fue de 101-66, lo que refleja el dominio del equipo anfitrión a lo largo del encuentro.
Un inicio arrollador
Desde el comienzo del partido, China mostró una clara intención de imponer su juego, saltando a la cancha con un ritmo acelerado y una puntería certera desde la línea de tres puntos. Las jugadoras Luo Xinyu y Yang Shuyu fueron clave en el arranque, anotando sendos triples que permitieron a su equipo establecer rápidamente una ventaja de 13-2.
El entrenador Gong Luming implementó diversas alineaciones, alternando entre una formación sin pívots y una estrategia de «torres gemelas» que incluía a las jugadoras Han Xu y Zhang Ziyu. Esta flexibilidad táctica se tradujo en un aumento de la ventaja, que se situó en 31-14 al final del primer cuarto.
En el segundo período, la base Wang Siyu tomó el control del ataque, penetrando la defensa surcoreana con facilidad y sumando puntos en la pintura. Mientras tanto, Corea del Sur, sometida a una presión defensiva constante, se vio forzada a depender de tiros de media distancia y las incursiones de Kang Yoo-lim, sin poder hacer frente a la dinámica del juego impuesto por las chinas.
Con un resultado de 58-29 al término del primer tiempo, Corea del Sur optó por introducir a la experimentada pívot Park Ji-su en el tercer cuarto. Su inclusión logró estabilizar, en cierta medida, el ataque surcoreano; sin embargo, la dominancia de Zhang en ambos lados de la cancha fue innegable, dejando que el partido se desarrollara sin mayores sobresaltos en el último período.
Wang Siyu se erigió como la máxima anotadora del encuentro con 19 puntos, mientras que Zhang aportó 18 puntos, siete rebotes y tres asistencias. Luo Xinyu también tuvo un papel destacado, sumando 15 puntos. Por parte de Corea del Sur, Park Ji-su fue la más destacada con 14 puntos y ocho rebotes, seguida de Choi I-saem, que anotó 10 puntos.
En la final del torneo, Australia se alzó con el título tras vencer a Japón por 88-79, logrando así un hito al conquistar este campeonato por primera vez. Este resultado resalta la creciente competitividad del baloncesto femenino en la región, donde China sigue demostrando su fortaleza, aunque la atención ahora se centra en el desarrollo de su equipo para futuros desafíos internacionales.
