Las intensas lluvias que han azotado Corea del Sur en los últimos días han causado la muerte de al menos 17 personas, según datos proporcionados por el gobierno este domingo. Además, 11 personas permanecen desaparecidas a raíz de estos desastres naturales, que han dejado un saldo trágico en varias regiones del país.
Durante la temporada de monzones que habitualmente acontece en julio, Corea del Sur se encuentra generalmente bien preparada. Sin embargo, esta semana, las regiones del sur del país han experimentado precipitaciones que han batido récords, con algunas áreas registrando las lluvias más intensas por hora desde que se llevan a cabo los registros oficiales.
Impacto de las lluvias torrenciales
El área más afectada ha sido el condado de Sancheong, donde se han contabilizado casi 800 milímetros de lluvia desde el miércoles. La recuperación de los cuerpos de personas que habían sido reportadas como desaparecidas ha aumentado el número de víctimas en esta zona rural de 33,000 habitantes a 10, con cuatro personas aún sin localizar.
En el norte, el condado de Gapyeong, situado en la provincia de Gyeonggi y al este de la capital, Seúl, también ha sufrido un grave impacto, con aproximadamente 170 milímetros de lluvia que han dejado al menos dos muertos y cinco desaparecidos. Entre las víctimas se encuentra una mujer de 70 años que perdió la vida cuando su casa fue arrastrada por un deslizamiento de tierra, así como un hombre de 40 años hallado sin vida cerca de un puente tras ahogarse.
Las autoridades han indicado que el número total de fallecidos a causa de esta intensa lluvia se eleva a 17, mientras que la búsqueda de los desaparecidos continúa. La recuperación de cuerpos ha sido un proceso angustiante, en muchos casos vinculados a los deslizamientos de tierra que han afectado a las áreas más vulnerables.
Expertos en climatología han advertido que el cambio climático está provocando un aumento en la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, lo que pone en riesgo a las comunidades más expuestas. En 2022, Corea del Sur ya había enfrentado un episodio similar, con lluvias y inundaciones que resultaron en la muerte de al menos 11 personas, incluidas tres que quedaron atrapadas en un sótano de Seúl, un escenario que adquirió notoriedad mundial tras el éxito de la película «Parasite».
El gobierno surcoreano ha señalado que las lluvias de esta semana son las más intensas que se han registrado desde que se iniciaron las observaciones meteorológicas, atribuyendo estos fenómenos a las consecuencias del cambio climático. A medida que el mundo enfrenta desafíos ambientales sin precedentes, la situación en Corea del Sur se presenta como un claro ejemplo de los peligros que acechan a las poblaciones vulnerables.
