El impacto mortal de las olas de calor en Estados Unidos
El calor extremo ha cobrado un alto precio en vidas humanas en Estados Unidos durante este verano, y las proyecciones indican que las semanas más calurosas aún están por llegar. En el hemisferio norte, nos acercamos a la mitad de la temporada estival, y los datos preliminares de algunas de las zonas más calurosas del país muestran que el calor ha vuelto a ser un importante causante de muertes este año. Este fenómeno, a menudo denominado «asesino silencioso», afecta al organismo humano de manera insidiosa, ya que los síntomas de enfermedades relacionadas con el calor suelen pasar desapercibidos hasta que es demasiado tarde.
A nivel nacional, el calor extremo causa más muertes cada año que cualquier otro fenómeno meteorológico, incluidos inundaciones, huracanes y tornados, según el Servicio Nacional de Meteorología. Con el cambio climático en aumento, se espera que estos riesgos se intensifiquen, ya que las olas de calor están aumentando en frecuencia, intensidad y duración a nivel global. En este contexto, se han emitido alertas de calor para aproximadamente 96 millones de personas en el sur, el medio oeste y el noreste de Estados Unidos, abarcando desde Nueva Orleans hasta Minneapolis y extendiéndose hacia Nueva Inglaterra.
En el condado de Clark, en el sur de Nevada, las autoridades anunciaron que hasta la fecha se han registrado 29 muertes relacionadas con el calor, un incremento respecto al mismo periodo del año anterior. Este condado incluye la ciudad de Las Vegas, que se encuentra entre las ciudades de más rápido calentamiento en el país. El verano de 2024 fue el más cálido registrado en esta región, con un nuevo récord de temperatura de 49 grados Celsius. En el vecino condado de Maricopa, en Arizona, se han registrado 15 muertes relacionadas con el calor, aunque esta cifra es inferior a las 23 muertes confirmadas para la misma fecha en 2024. Las autoridades de salud pública han indicado que se están investigando 299 muertes adicionales que podrían estar relacionadas con el calor este año. La situación es alarmante, ya que estos eventos extremos afectan desproporcionadamente a comunidades de bajos ingresos y a grupos vulnerables como ancianos y niños pequeños.
