Las políticas de combustible de bajo carbono tienen como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector del transporte. Sin embargo, los procedimientos rígidos de contabilidad de la intensidad de carbono (IC) presentes en las políticas actuales pueden limitar la capacidad de respuesta de la IC en diferentes sitios y establecimientos.
Un estudio sobre el combustible de aviación sostenible
Un trabajo publicado en la revista ACS Sustainable Resource Management examina un proceso hipotético de conversión de biomasa a combustible de aviación sostenible (SAF, por sus siglas en inglés) para demostrar cómo los requisitos de contabilidad de GEI influyen en las estimaciones de la IC de los biocombustibles y explorar las implicaciones potenciales tanto de la IC como financieras de una evaluación del ciclo de vida (LCA, por sus siglas en inglés) específica para cada escenario.
La IC del SAF hipotético producido a partir de miscanthus a través de la vía alcohol-a-jet (ATJ) se calculó de acuerdo con las especificaciones de tres políticas de combustible de bajo carbono: el Estándar de Combustible Renovable de EE. UU. (RFS), las Regulaciones de Combustible Limpio de Canadá (CFR) y el Estándar de Combustible de Bajo Carbono de California (LCFS), así como el crédito fiscal 45Z.
Estos cálculos se compararon con los resultados de modelado adaptados a escenarios específicos de materia prima a combustible (LCA específica para cada escenario) definidos por la materia prima, la ubicación de la instalación y la proporción de mezcla de materia prima (la proporción de miscanthus destinada a la producción de combustible frente a la electricidad).
La contabilidad de GEI utilizando el CFR y el LCFS puede tener en cuenta razonablemente distintos niveles de producción neta de electricidad de una biorefinería, pero solo el CFR muestra una sensibilidad de IC similar a factores espaciales explícitos que la LCA específica para cada escenario. La mayoría de los marcos de contabilidad de GEI no capturan la variación de IC entre los sitios candidatos en los Estados Unidos.
Este estudio evidencia la importancia de las especificaciones metodológicas de la LCA en las políticas de combustible de bajo carbono y los créditos fiscales, e ilustra que las políticas que permiten cálculos de IC específicos para cada escenario podrían mejorar la precisión en la acreditación y apoyar de manera más efectiva la implementación de prácticas de bajas emisiones.
Más información:
Dalton W. Stewart et al, Greenhouse Gas Accounting Procedures in Low Carbon Fuel Policies Overlook the Spatial Variability of Miscanthus-Derived Sustainable Aviation Fuel, ACS Sustainable Resource Management (2025). DOI: 10.1021/acssusresmgt.4c00486
Proporcionado por
Universidad de Illinois en Urbana-Champaign
