El plazo del 1 de agosto impuesto por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para que los países firmen acuerdos comerciales o se enfrenten a aranceles pesados se acerca rápidamente. Trump retrasó los llamados «aranceles recíprocos» en abril, prometiendo entonces firmar aproximadamente 90 acuerdos comerciales en 90 días.
Recientemente, Trump ha aumentado la tarifa mínima de aranceles de EE. UU. al 15 por ciento, frente al 10 por ciento anterior, en declaraciones realizadas durante una cumbre de inteligencia artificial en Washington. Esta medida implica una tarifa directa y simple de entre el 15 por ciento y el 50 por ciento, con un incremento significativo respecto a los aranceles del 10 por ciento que se aplican actualmente en gran parte del mundo.
Además, Trump ha impuesto un arancel del 50 por ciento sobre el acero y aluminio, mientras que productos de México y Canadá se enfrentan a aranceles del 25 por ciento, aunque la medida excluye los productos cubiertos por el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá.
Países más pequeños también se verán afectados por aranceles. Por ejemplo, Camboya y Bangladesh, dos fuentes clave de importaciones de prendas de vestir, enfrentarán aranceles del 36 por ciento y 35 por ciento, respectivamente.
El secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, ha señalado que las nuevas tasas arancelarias entrarán en vigor, pero también ha dejado abierta la posibilidad de continuar las negociaciones después del 1 de agosto.
En cuanto a los acuerdos comerciales alcanzados, EE. UU. ha firmado pactos con el Reino Unido, Vietnam, Indonesia, Japón, y un acuerdo preliminar con China. Recientemente, se han concretado acuerdos con Japón y Filipinas, donde las tarifas han pasado al 15 por ciento en el caso de Japón, y a un mercado libre con un arancel del 19 por ciento para Filipinas.
Estos acuerdos se suman a los ya alcanzados con Indonesia y Vietnam, mientras que las perspectivas de pactos más amplios con India, Canadá y la Unión Europea siguen en duda, con amenazas de aranceles del 25 por ciento al 35 por ciento sobre estos socios comerciales más grandes.
En resumen, la política arancelaria de Trump está generando importantes repercusiones a nivel mundial, con países buscando acuerdos comerciales para evitar aranceles elevados y mantener relaciones equilibradas en el comercio internacional.
