Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Université de Toulouse, Francia, ha revelado que los seres humanos podrían estar inhalando cantidades alarmantes de microplásticos que penetran en los pulmones, mucho más de lo que se había estimado anteriormente. Este hallazgo se publica en la revista de acceso abierto PLOS One y pone de manifiesto la creciente preocupación sobre la calidad del aire que respiramos en nuestros hogares y vehículos.
Investigaciones previas habían detectado fragmentos de plástico, conocidos como microplásticos, en una variedad de entornos, tanto interiores como exteriores, en todo el mundo. Sin embargo, la mayoría de estos estudios se habían centrado en partículas más grandes, de entre 20 y 200 micrómetros, que son menos propensas a penetrar en los pulmones en comparación con las partículas de 10 micrómetros o menos. Este nuevo estudio se adentra en el análisis de partículas más pequeñas, que son potencialmente más dañinas para la salud.
Mediciones reveladoras sobre la exposición a microplásticos
Los investigadores, liderados por Nadiia Yakovenko, recolectaron muestras de aire en sus apartamentos y vehículos bajo condiciones de conducción realistas. Mediante una técnica conocida como espectroscopia Raman, midieron las concentraciones de microplásticos en 16 muestras de aire, encontrando una media de 528 partículas por metro cúbico en los apartamentos y 2,238 partículas por metro cúbico en los vehículos. Notablemente, el 94% de las partículas detectadas eran menores de 10 micrómetros.
Al combinar estos resultados con datos publicados anteriormente sobre la exposición a microplásticos en interiores, los investigadores estimaron que los adultos inhalan aproximadamente 3,200 partículas de microplástico al día en el rango de 10 a 300 micrómetros, y un sorprendente total de 68,000 partículas de 1 a 10 micrómetros, lo que representa un aumento de 100 veces respecto a las estimaciones previas para exposiciones de diámetros pequeños.
Estos hallazgos sugieren que los riesgos para la salud asociados con la inhalación de microplásticos que penetran en los pulmones pueden ser mucho más altos de lo que se pensaba anteriormente. Los microplásticos, al ser tan pequeños, son invisibles a simple vista y, por lo tanto, se inhalan sin que las personas sean conscientes de ello. Los investigadores advierten que estas partículas pueden liberar aditivos tóxicos que alcanzan el torrente sanguíneo, potencialmente causando una serie de enfermedades.
La investigación destaca que más del 90% de las partículas de microplástico en el aire interior de hogares y coches son menores de 10 µm, lo que permite su inhalación profunda en los pulmones. Además, este estudio es el primero que mide microplásticos en el entorno del habitáculo del automóvil, revelando que el aire interior es una ruta de exposición mayor y previamente subestimada para la inhalación de microplásticos finos.
La creciente presencia de microplásticos en el aire que respiramos plantea serias preguntas sobre la regulación de estos contaminantes y la necesidad de políticas más estrictas para proteger la salud pública. A medida que avanzamos en la comprensión de los efectos del plástico en el medio ambiente y la salud humana, es crucial que se tomen medidas para abordar esta problemática de manera efectiva.
