La crisis migratoria que se intensificó en 2021 llevó al gobierno polaco a declarar el estado de emergencia en la frontera con Bielorrusia, lo que resultó en la suspensión de derechos civiles básicos para los ciudadanos en las áreas afectadas. Un reciente estudio publicado en The Journal of Politics examina si estas restricciones provocaron un retroceso político en las urnas, encontrando sorprendentemente poca evidencia de ello.
Los investigadores Anil Menon, de la Universidad de California en Merced, y Paweł Charasz, de la Universidad China de Hong Kong en Shenzhen, analizaron el comportamiento electoral antes y después de la emergencia en zonas impactadas por las restricciones, en comparación con áreas cercanas no afectadas. Su estudio se centró en las elecciones parlamentarias de Polonia de 2019 y 2023, utilizando un método estadístico conocido como «diferencias en discontinuidades» para aislar el efecto de la política.
Resultados del estudio
Los hallazgos indican que, a pesar de la suspensión de derechos como la libertad de reunión y de movimiento, los votantes que vivieron bajo el estado de emergencia no castigaron significativamente al partido gobernante Ley y Justicia (PiS) en las urnas. La estimación de la disminución en la cuota de votos fue modesta, entre 0.8 y 1.7 puntos porcentuales, y estadísticamente insignificante. Además, los investigadores no encontraron efectos en la participación electoral ni en el apoyo a los partidos de oposición.
Estos resultados sugieren que los votantes pueden estar dispuestos a tolerar restricciones a las libertades democráticas si perciben que el gobierno tomará medidas decisivas en temas relacionados, en este caso, la inmigración ilegal. «Estos hallazgos proporcionan una explicación de la creciente política de fuertes líderes y del uso estratégico de poderes de emergencia por parte de gobiernos democráticos», señalan los autores.
El estado de emergencia de 2021 se produjo tras la decisión de Bielorrusia de canalizar deliberadamente a migrantes hacia la Unión Europea, lo que Polonia contrarrestó mediante el establecimiento de una zona de emergencia de tres meses con controles estrictos de movimiento y acceso limitado a los medios de comunicación. Algunas restricciones se mantuvieron durante otros siete meses. A pesar del debate público y los desafíos legales, las consecuencias electorales locales fueron mínimas.
Charasz y Menon enfatizan que sus hallazgos no implican que los votantes aprobaran las restricciones, sino que tales medidas no afectaron de manera significativa el apoyo a los incumbentes. Los investigadores llaman a realizar estudios futuros para entender mejor cómo los votantes ponderan los resultados de las políticas frente a los costos democráticos.
Más información: Paweł Charasz et al, Borderline Democracy? The Electoral Consequences of the 2021 State of Emergency on the Poland-Belarus Border, The Journal of Politics (2025).
