El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado recientemente que ha reducido la lista de candidatos para sustituir al presidente de la Reserva Federal (Fed) a cuatro opciones, excluyendo al actual Secretario del Tesoro, Scott Bessent. Durante una entrevista en el programa «Squawk Box» de CNBC, Trump afirmó que Bessent, quien había sido considerado un firme candidato, ha decidido no postularse para el puesto.
En palabras del presidente, «Amo a Scott, pero quiere quedarse donde está». Esto refleja un reconocimiento hacia la lealtad de Bessent y su deseo de continuar colaborando desde su actual posición. La renuncia sorpresiva de la gobernadora de la Fed, Adriana Kugler, que será efectiva este viernes, abre la puerta a que Trump pueda nombrar a otro de sus designados en un momento en que la Casa Blanca presiona intensamente para que el banco central reduzca las tasas de interés.
Posibles candidatos y el contexto económico
Entre los candidatos restantes se encuentran el exgobernador Kevin Warsh y Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional y asesor clave de Trump, ambos partidarios de una política de tasas de interés más bajas. Asimismo, se menciona al gobernador de la Fed, Christopher Waller, como posible aspirante.
Trump ha calificado a ambos Kevins como «muy buenos», añadiendo que hay otros nombres en consideración. La renuncia de Kugler fue descrita por el presidente como «una grata sorpresa», lo que sugiere que anticipa una oportunidad para consolidar aún más su influencia sobre la política monetaria de Estados Unidos.
El actual presidente de la Fed, Jerome Powell, cuyo mandato concluye en mayo de 2026, ha sido objeto de críticas por parte de Trump. Existe la especulación de que el presidente podría nombrar un «presidente en la sombra» que podría ayudar a socavar la autoridad de Powell hasta que termine su mandato. Aunque Trump no se comprometió a seguir este camino, reconoció que es «una posibilidad».
Trump, quien nominó a Powell para el cargo en 2017, ha afirmado que el presidente de la Fed le prometió mantener las tasas de interés bajas, lo que añade una capa de complejidad a las relaciones entre el ejecutivo y el banco central. La semana pasada, la Fed decidió mantener su tasa de interés de referencia en un rango entre el 4,25% y el 4,5%, y se espera que apruebe un recorte en la próxima reunión de septiembre. Según Trump, la caída de un punto porcentual en la tasa de política entre septiembre y diciembre de 2024 fue motivada políticamente para favorecer a la candidata presidencial demócrata Kamala Harris.
