El deshielo de la capa de hielo de Groenlandia está generando un impacto notable en la vida marina de la región, al aumentar la cantidad de nutrientes en el océano y, por ende, la proliferación de fitoplancton. Un estudio reciente publicado en Nature Communications: Earth & Environment revela cómo los científicos han utilizado un modelo computacional avanzado desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) para investigar este fenómeno.
La capa de hielo de Groenlandia pierde aproximadamente 293 mil millones de toneladas de hielo al año, y durante el deshielo estival, más de 1.200 metros cúbicos de agua dulce se vierten al océano cada segundo desde el glaciar Jakobshavn, el más activo de la isla. Este aluvión de agua dulce, más ligero que el agua salada circundante, asciende a la superficie y podría estar aportando nutrientes esenciales como el hierro y el nitrato, fundamentales para el crecimiento del fitoplancton.
Impacto en la cadena alimentaria
El fitoplancton, aunque microscópico, es un componente crucial de la red alimentaria oceánica, ya que alimenta a organismos más grandes, desde krill hasta ballenas. Investigaciones previas basadas en datos satelitales de la NASA habían evidenciado un aumento del 57% en la tasa de crecimiento del fitoplancton en las aguas árticas entre 1998 y 2018. Sin embargo, la hipótesis de que el agua de deshielo aporta nutrientes ha sido difícil de comprobar en la costa, dadas las condiciones remotas y los icebergs que complican las observaciones a largo plazo.
Dustin Carroll, oceanógrafo en la Universidad Estatal de San José, explicó que el equipo necesitaba un modelo computacional excepcional para comprender un sistema tan aislado y cubierto de hielo. Con el modelo Estimating the Circulation and Climate of the Ocean-Darwin (ECCO-Darwin), que integra datos de mediciones oceánicas de las últimas tres décadas, los investigadores pudieron simular cómo se combinan biología, química y física en un área específica del fiordo bajo el glaciar.
Utilizando supercomputadoras en el Centro de Investigación Ames de la NASA, los científicos calcularon que los nutrientes provenientes de aguas profundas impulsados por el deshielo podrían incrementar el crecimiento de fitoplancton en un 15% a un 40% en el área estudiada. Este aumento podría tener implicaciones positivas para la fauna marina y la pesquería en Groenlandia.
A medida que el deshielo de la capa de hielo de Groenlandia se intensifica, se anticipan cambios que afectarán no solo el nivel del mar y la vegetación terrestre, sino también la salinidad de las aguas costeras. Aunque los investigadores han comenzado a desentrañar qué significa este aumento de fitoplancton para los ecosistemas marinos, señalaron que queda mucho por descubrir sobre el impacto total de estos cambios.
El equipo planea extender sus simulaciones a toda la costa de Groenlandia, ya que existen más de 250 glaciares en la región. Han observado que el deshielo altera la temperatura y química del agua en el fiordo, lo que reduce su capacidad para disolver dióxido de carbono; sin embargo, este efecto negativo se compensa en parte por el mayor crecimiento de fitoplancton, que absorbe más dióxido de carbono durante la fotosíntesis.
Los investigadores subrayaron que las herramientas desarrolladas no están limitadas a un solo escenario, sino que pueden aplicarse a diversas regiones, desde el Golfo de Texas hasta Alaska, lo que refleja el potencial de la ciencia computacional en la comprensión de procesos ambientales complejos.
