Las tecnologías cuánticas emergen como una de las innovaciones más disruptivas del siglo XXI, superando incluso al impacto de la inteligencia artificial. En este contexto, un grupo de investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM), la Universidad de Cambridge, la Universidad de Harvard y la Universidad de Stanford han propuesto un enfoque inédito para su desarrollo responsable: establecer estándares internacionales antes de legislar.
La necesidad de estándares en lugar de regulaciones inmediatas
El profesor Urs Gasser, uno de los autores del estudio publicado en la revista Science, sostiene que, aunque no se oponen a la regulación legal, consideran que en la fase actual de desarrollo de las tecnologías cuánticas es más efectivo crear un sistema de gestión de calidad que defina estándares técnicos. Este enfoque, argumentan, permitirá establecer un marco de confianza y seguridad que se traducirá en una legislación más informada y efectiva en el futuro.
La experiencia reciente con la regulación de la inteligencia artificial en Europa ha mostrado las dificultades de legislar sin contar previamente con estándares claros. La Ley de IA de la UE, por ejemplo, ha generado incertidumbre legal al carecer de las bases técnicas que detallen cómo debe cumplirse la regulación.
Ejemplos de éxito en la estandarización de tecnologías complejas
La historia ha demostrado que la estandarización es fundamental para el desarrollo seguro de tecnologías complejas. Organismos como la Organización Internacional de Normalización (ISO) han establecido estándares clave para la seguridad de la información, esenciales para la protección de datos en la era digital. De igual manera, la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) ha creado requisitos de seguridad para equipos médicos, garantizando la protección de pacientes y usuarios.
En el ámbito de las tecnologías cuánticas, ya se han iniciado procesos de estandarización a nivel internacional. Por ejemplo, ISO y IEC han conformado un Comité Técnico Conjunto para desarrollar estándares fundamentales en computación cuántica y comunicación cuántica. Además, se están creando normas para la criptografía post-cuántica y la interoperabilidad de sistemas.
Los autores del estudio proponen la implementación de un sistema de gestión de calidad certificable para tecnologías cuánticas, que no solo aborde aspectos técnicos, sino que también integre consideraciones legales y éticas. Este enfoque permitiría que las empresas certifiquen su sistema de gestión, generando un marco fiable que asegure calidad y responsabilidad.
A pesar de las tensiones geopolíticas actuales, la estandarización puede servir como un punto de encuentro para la cooperación internacional, incluso entre potencias como China y Estados Unidos. A través de comités como ISO, se pueden desarrollar normas reconocidas globalmente que fomenten la confianza y la seguridad para las inversiones empresariales.
Sin embargo, la crítica a los procesos de estandarización no es infundada. A menudo, estos procesos son dominados por actores económicamente poderosos, lo que puede llevar a que las voces de la sociedad civil queden marginadas. Aun así, la creciente consideración de aspectos sociales y éticos en la elaboración de normas es un paso hacia una regulación más inclusiva.
Es fundamental subrayar que los estándares no sustituyen a la regulación política, sino que la preceden y establecen una base compatible sobre la cual se puede legislar de forma efectiva. La regulación efectiva debe seguir siendo responsabilidad de las instituciones democráticas, adaptándose a los contextos nacionales y a los debates sociales en curso.
