La computación cuántica está en el umbral de una revolución que promete transformar no solo el ámbito tecnológico, sino también el sector inmobiliario. Según un reciente informe de JLL, se prevé que esta tecnología, que utiliza los principios de la mecánica cuántica para resolver problemas más allá de la capacidad de los ordenadores clásicos, se convierta en un pilar fundamental para las inversiones en bienes raíces.
A medida que la computación cuántica avanza rápidamente y se vuelve comercialmente viable, surge la necesidad de crear espacios adecuados para albergar estas innovaciones. La mayoría de la computación cuántica actual se encuentra en instituciones académicas o gubernamentales, lo que hace que el desarrollo de infraestructuras específicas se concentre en estas áreas.
Oportunidades en el sector inmobiliario
El informe de JLL destaca que el año pasado, las empresas de computación cuántica generaron menos de 750 millones de dólares en ingresos, pero se estima que para 2030, las inversiones en este sector podrían alcanzar los 20 mil millones de dólares, generando hasta 100 mil millones de dólares en ingresos para 2035. Esta proyección es comparable al impacto que la inteligencia artificial ha tenido en el mercado en años recientes, lo que sugiere un potencial de crecimiento similar en el ámbito cuántico.
Con empresas como Microsoft, IBM, Google y Amazon liderando la inversión en esta tecnología, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, ha expresado su entusiasmo por el progreso en este ámbito, afirmando que «el próximo gran acelerador en la nube será cuántico». Las aplicaciones prácticas de la computación cuántica están comenzando a ser comprendidas y abarcan sectores como la farmacéutica, la agricultura, la ciencia de materiales y los servicios financieros.
Sin embargo, la infraestructura necesaria para la computación cuántica no puede coexistir en los centros de datos tradicionales que albergan inteligencia artificial y servicios en la nube. Las computadoras cuánticas requieren un entorno especializado debido a su forma física y a la necesidad de un blindaje electromagnético que minimice las interferencias externas. A pesar de esto, expertos como Andrew Batson de JLL, aseguran que la computación cuántica no hará obsoletos a los centros de datos existentes, sino que complementará la infraestructura actual.
