El cine de terror ha encontrado en 2025 un nuevo referente con Weapons, la segunda película de Zach Cregger, que ha superado las expectativas tanto en taquilla como en críticas. Con un presupuesto de 38 millones de dólares, el filme ha recaudado hasta la fecha más de 92 millones a nivel internacional, convirtiéndose en una de las sorpresas más notables del verano. La trama gira en torno a la misteriosa desaparición de 17 niños que abandonan sus hogares a las 2:17 de la madrugada, un suceso que marca el tono inquietante de esta obra que mezcla el misterio y el horror.
La crítica ha alabado la dirección de Cregger, quien utiliza una narrativa al estilo Rashomon para crear una fábula perturbadora que recuerda a obras como Twin Peaks y Prisoners. En su reseña, Euronews destacó que el filme logra ser “la película de terror tensa y delirantemente entretenida a superar este año”, mencionando que el 2025 ha sido generoso con el género, con otras producciones destacadas como Presence y Bring Her Back.
Sin embargo, el éxito de Weapons ha desatado el interés de los estudios de Hollywood, que ya contemplan la posibilidad de una precuela. Según un informe exclusivo de The Hollywood Reporter, Cregger se encuentra en conversaciones con Warner Bros. Pictures y New Line Cinema para desarrollar una película de origen centrada en la antagonista del filme, la personaje de Amy Madigan, Gladys. Esta figura, que actúa como una especie de bruja en la narrativa, se convierte en el foco de una historia que muchos temen que pueda diluir la tensión y el misterio que hace que Weapons sea tan efectiva.
La propuesta de la precuela plantea un dilema artístico. Aunque existe una lógica narrativa en explorar el trasfondo de Gladys, la falta de información sobre sus motivaciones es uno de los elementos que intensifica el horror de la película original. Una de las críticas más comunes a las películas de origen es que a menudo desvelan demasiado, arruinando la mitología de los personajes y limitando la imaginación del público. Ejemplos como El Hobbit o los orígenes de personajes icónicos como Darth Vader o Hannibal Lecter demuestran que desentrañar la historia de un villano puede restarle efectividad a su terror.
El temor es que una película que explique los motivos detrás de las acciones de Gladys pueda despojar al personaje de su poder aterrador. En este sentido, la falta de un trasfondo claro puede resultar más escalofriante, al dejar al espectador con preguntas sin respuesta. Cregger, quien ya tiene otros proyectos en marcha, como una nueva entrega de Resident Evil, deberá sopesar las presiones de los estudios con la integridad artística de su obra. Los seguidores de Weapons esperan que, al igual que el icónico personaje de Scream, se mantenga la premisa de que “es mucho más aterrador cuando no hay motivo”.
