NASA lanza la misión PUNCH para estudiar el viento solar
El pasado 13 de agosto, la NASA anunció que los cuatro satélites de su nueva y prometedora misión dedicada al estudio del sol, conocida como PUNCH (Polarimeter to Unify the Corona and Heliosphere), han alcanzado con éxito sus posiciones en órbita alrededor de la Tierra. Estos satélites están distribuidos a lo largo de la línea de día y noche del planeta, lo que les permite obtener una vista continua de nuestra estrella sin la interferencia de la atmósfera terrestre.
La misión PUNCH tiene como objetivo investigar el viento solar, un flujo de partículas cargadas que emanan del sol a velocidades impresionantes, alcanzando hasta un millón de millas por hora. Aunque se conoce que el viento solar está relacionado con la corona solar, la atmósfera externa del sol, su origen exacto sigue siendo un misterio. Para abordar esta cuestión, PUNCH utiliza un conjunto de cuatro naves espaciales, que la NASA compara con el tamaño de una maleta estándar, capaces de recopilar datos detallados sobre el viento solar y sus características.
Los cuatro satélites de PUNCH incluyen tres imagers de campo amplio y un imager de campo cercano, que trabajan conjuntamente para identificar características específicas del viento solar que podrían proporcionar pistas sobre su origen. Según Craig DeForest, investigador principal de la misión, es esencial contar con dos tipos de instrumentos: uno que observe cerca del sol, donde la luz es intensa, y otro que analice regiones más alejadas donde la luz es más tenue. La disposición estratégica de estos satélites en órbita permite una recolección de datos más eficiente y completa, lo que representa un avance significativo en la comprensión de la conexión entre la corona solar y la heliosfera, la burbuja invisible que rodea nuestro sistema solar.
