Japón ha decidido unirse a una misión de observación europea para estudiar el asteroide Apophis, que realizará un acercamiento cercano a la Tierra en 2029. Este asteroide pasará a una distancia de aproximadamente 32,000 kilómetros de la superficie terrestre, una proximidad mayor que la de muchos satélites en órbita geoestacionaria. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) se asociará con la Agencia Espacial Europea (ESA) en la misión Ramses, tal como declaró el vicepresidente de JAXA, Masaki Fujimoto.
Fujimoto indicó que, dada la importancia de la colaboración internacional en la defensa planetaria, JAXA asumirá un papel activo en el proyecto «en nombre de la humanidad». La misión Ramses, que aún necesita la aprobación final de la ESA en noviembre, contempla el lanzamiento de un explorador espacial japonés, DESTINY+, en un lanzamiento compartido previsto para 2028. Además, Japón ofrecerá componentes como sensores infrarrojos y paneles solares para la misión.
Relevancia científica y colaboración internacional
El estudio de eventos como el paso cercano de Apophis es fundamental para las actividades de defensa planetaria, según los expertos en el campo. Este esfuerzo se enmarca en un contexto de creciente colaboración entre Europa y Japón, en un momento en el que las políticas espaciales de Estados Unidos están en constante cambio. Por su parte, la NASA tenía previsto realizar una misión separada, OSIRIS-APEX, para encontrarse con Apophis en 2029; sin embargo, su futuro es incierto debido a posibles recortes presupuestarios en EE.UU.
La cooperación entre la ESA y JAXA es un reflejo de las nuevas dinámicas en la exploración espacial, donde tanto Europa como Japón buscan fortalecer sus capacidades en un escenario global que incluye una creciente colaboración entre China y Rusia en proyectos espaciales. En este sentido, ambas agencias han reafirmado su compromiso con el programa Artemis, liderado por la NASA, a pesar de los cambios propuestos por la administración estadounidense en las misiones lunares.
Asimismo, la Unión Europea y Japón han confirmado su cooperación en la construcción de constelaciones de satélites, incluyendo la infraestructura de comunicación satelital IRIS² de Europa, durante una cumbre de líderes celebrada en Tokio el mes pasado. En un movimiento estratégico, la empresa francesa Eutelsat, competidora del sistema de internet satelital comercial Starlink de Elon Musk, firmó en septiembre un contrato de múltiples lanzamientos con Mitsubishi Heavy Industries, la compañía encargada de llevar a cabo lanzamientos del cohete H3 desde su primer vuelo exitoso el año pasado.
Además, Japón está planificando una misión conjunta de exploración lunar llamada LUPEX en colaboración con India, lo que subraya aún más la tendencia hacia la cooperación internacional en el ámbito espacial.
