Las fuerzas israelíes han intensificado sus operaciones terrestres en y alrededor de la ciudad de Gaza, desplegando tanques en barrios residenciales bajo el amparo de bombardeos aéreos y fuego de artillería, aumentando los temores de una invasión a gran escala de este enclave densamente poblado.
Residentes informaron que los vehículos blindados israelíes ingresaron a los distritos de Zeitoun y al-Sabra al sur de Gaza, y a Jabalia en el norte, mientras que los aviones de guerra golpeaban edificios y viviendas. Se reportaron explosiones y «cinturones de fuego» – franjas de tierra incendiadas por municiones incendiarias – obligando a docenas de familias a huir hacia el oeste y sur en busca de seguridad.
Mahmoud Basal, portavoz de la Defensa Civil de Gaza, dijo que los ataques aéreos y de drones impactaron en viviendas, apartamentos, una escuela y carpas para personas desplazadas en toda la Franja. Además, afirmó que las fuerzas israelíes abrieron fuego contra palestinos que se congregaban cerca de dos centros de ayuda en el centro y sur de Gaza. Desde el amanecer, al menos 25 personas han perdido la vida y decenas han resultado heridas, según Basal.
Escalada de tensión en Gaza
Oficiales palestinos indicaron que edificios de gran altura fueron alcanzados en Zeitoun, Sabra y Jabalia, dejando a muchas familias atrapadas. Los hospitales, ya gravemente dañados y con escasez de suministros, estaban luchando por hacer frente a la situación. «Los desplazados no saben a dónde ir. No quedan áreas seguras», expresó Basal.
La oficina de medios del gobierno de Gaza dirigido por Hamas condenó las amenazas de Israel de invadir la ciudad de Gaza, hogar de más de 1 millón de personas. Calificó el plan como una «escalada peligrosa» y advirtió que un asalto constituiría «un gran crimen de guerra» dada la situación del sistema de salud.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores palestino instó a una «acción internacional decisiva» para detener la «política deliberada» de Israel de provocar hambre. Afirmó que la crisis de hambre en Gaza no fue causada por la falta de recursos, sino por el bloqueo y los bombardeos, y se comprometió a seguir adelante con su caso a través de vías diplomáticas y legales.
Las autoridades de salud en Gaza informaron que al menos 10,842 palestinos han perdido la vida y 45,910 han resultado heridos desde que Israel intensificó su ofensiva el 18 de marzo. Esto eleva el total de muertes desde que comenzó la guerra en octubre de 2023 a 62,686, con 157,951 personas heridas. Funcionarios señalaron que 289 personas, incluidos 115 niños, han fallecido por desnutrición o inanición, ocho de ellos en las últimas 24 horas.
En medio de este contexto, Hamas dijo haber aceptado un intercambio de prisioneros parcial y estar dispuesto a un alto el fuego total, pero acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de bloquear un acuerdo a pesar de la mediación de Egipto y Qatar. Hamas señaló que solo un alto el fuego podría garantizar la liberación de todos los rehenes israelíes y responsabilizó a Netanyahu por su destino.
En resumen, la situación en Gaza es cada vez más crítica y la comunidad internacional debe actuar de manera decisiva para evitar una escalada aún mayor de violencia y sufrimiento en la región.
