Vietnam se encuentra en estado de alerta ante la inminente llegada del tifón Kajiki, que se prevé azote con vientos de hasta 140 km/h la franja central del país. En los días previos al impacto, las autoridades han ordenado la evacuación de más de 325,500 residentes de cinco provincias costeras, trasladándolos a refugios temporales como escuelas y edificios públicos.
La ciudad costera de Vinh ha enfrentado intensas lluvias, con sus calles vacías y la mayoría de los comercios cerrados, mientras residentes y propietarios de negocios han preparado sus propiedades ante la amenaza del tifón. Desde la madrugada, cerca de 30,000 personas han sido evacuadas, apoyadas por la movilización de 16,000 efectivos militares para garantizar la seguridad de la población.
Impacto del tifón y medidas de seguridad
Las autoridades han cerrado dos aeropuertos nacionales y han ordenado que todas las embarcaciones pesqueras en la trayectoria del tifón regresen a puerto. Según el Centro Nacional de Hidrometeorología de Vietnam, se espera que el tifón haga tierra alrededor de las 3:00 p.m. (0800 GMT), trayendo consigo no solo vientos intensos, sino también riesgos elevados de inundaciones y desbordamientos de ríos debido a las abundantes precipitaciones.
Un residente, Le Manh Tung, de 66 años, expresó su preocupación, indicando que nunca había experimentado un tifón de tal magnitud en su ciudad. La incertidumbre y el temor son palpables entre los evacuados, como lo demuestra el testimonio de Nguyen Thi Nhan, de 52 años, quien aseguró que aunque habitualmente se enfrentan a tormentas, nunca habían vivido algo de tal envergadura.
Expertos científicos han señalado que el cambio climático, impulsado por la actividad humana, está provocando patrones climáticos más intensos e impredecibles, lo que eleva la probabilidad de inundaciones y tormentas destructivas, especialmente en las regiones tropicales. Este fenómeno no solo afecta a Vietnam, sino que también ha llevado a evacuaciones en la isla china de Hainan, donde se han trasladado alrededor de 20,000 residentes ante la misma amenaza.
En lo que va del año, más de 100 personas han perdido la vida o se encuentran desaparecidas en Vietnam debido a desastres naturales, con pérdidas económicas que superan los 21 millones de dólares. En septiembre del año anterior, el tifón Yagi causó pérdidas económicas ascendentes a 3.3 mil millones de dólares, así como cientos de fatalidades.
La situación en Vietnam resalta la creciente vulnerabilidad de las comunidades costeras ante fenómenos climáticos extremos, subrayando la necesidad de políticas efectivas de adaptación y mitigación frente al cambio climático. A medida que el tifón Kajiki se aproxima, la población y las autoridades se preparan para enfrentar las consecuencias de un evento meteorológico que podría dejar huellas profundas en la región.
