Un ataque aéreo israelí contra el Hospital Nasser, situado en el sur de la Franja de Gaza, dejó un saldo trágico de al menos 20 muertos, entre ellos cinco periodistas que trabajaban para reconocidas agencias de noticias como Reuters, Associated Press y Al Jazeera. Este incidente, ocurrido el pasado lunes, ha generado una ola de condenas y ha reavivado el debate sobre la seguridad de los profesionales de los medios en zonas de conflicto.
Detalles del ataque
Según informaron las autoridades de salud palestinas, el camarógrafo Hussam al-Masri, quien era contratista de Reuters, fue asesinado cerca de una posición de transmisión en vivo en un piso superior del hospital, justo debajo del tejado. Posteriormente, el mismo lugar fue atacado nuevamente, provocando más muertes entre periodistas, trabajadores de rescate y personal médico que habían acudido a ayudar tras el primer bombardeo.
Entre los periodistas fallecidos se encontraban Mariam Abu Dagga, colaboradora de la Associated Press, y Mohammed Salama, de Al Jazeera. Otros muertos fueron Moaz Abu Taha, un periodista freelance, y Ahmed Abu Aziz. Además, Hatem Khaled, fotógrafo también contratado por Reuters, resultó herido en el ataque.
Reacciones internacionales
El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó enérgicamente los bombardeos, instando a una investigación rápida e imparcial. «Estos últimos asesinatos horrendos destacan los extremos riesgos que enfrentan el personal médico y los periodistas mientras llevan a cabo su trabajo vital en medio de este brutal conflicto», afirmó el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric.
La Liga Árabe y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto también expresaron su rechazo a lo sucedido, describiendo el ataque como una violación de la ley humanitaria internacional y una continuación de una serie de masacres dirigidas contra civiles. En el territorio ocupado de Cisjordania, la presidencia palestina pidió a la comunidad internacional, especialmente a la ONU, que proporcionara protección a los periodistas y responsabilizara a Israel por estos actos.
El Sindicato de Periodistas Palestinos condenó a Israel por sus acciones, acusándolo de llevar a cabo una «guerra abierta contra los medios libres» con el objetivo de intimidar a los periodistas y evitar que cumplan con su deber profesional de exponer las violaciones de derechos humanos. Desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamas el 7 de octubre de 2023, más de 240 periodistas palestinos han perdido la vida a causa del fuego israelí en Gaza.
Por su parte, la oficina del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque de «trágico error», afirmando que el país valora la labor de los periodistas y del personal médico. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) reconocieron haber atacado el área del hospital, y el jefe del estado mayor ha ordenado una investigación sobre el incidente. «Lamentamos cualquier daño a personas no involucradas y no atacamos a periodistas como tales», indicó un portavoz del IDF, asegurando que se actúa para mitigar el daño a civiles mientras se mantiene la seguridad de las tropas israelíes.
Desde el inicio de la guerra en 2023, Israel ha prohibido la entrada de periodistas extranjeros a la Franja de Gaza, lo que ha llevado a que la cobertura del conflicto sea realizada principalmente por periodistas palestinos, muchos de los cuales han colaborado durante años con medios internacionales.
