Descubriendo el misterio de las enanas blancas hiperveloces
Las enanas blancas, los remanentes superdensos que quedan tras la muerte de estrellas como nuestro Sol, son generalmente cuerpos celestes tranquilos. Sin embargo, un grupo poco común de estas estrellas se ha convertido en objeto de estudio debido a sus velocidades extremas. Recientemente, astrónomos que analizaron datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea identificaron varias enanas blancas que viajan a velocidades superiores a 1.240 millas por segundo (2.000 kilómetros por segundo) a través de la Vía Láctea. Estas velocidades son tan altas que permitirían realizar un trayecto de Nueva York a Los Ángeles en menos de dos segundos y, en última instancia, escapar de la galaxia.
Desde su descubrimiento en 2018, estas enanas blancas hiperveloces han generado un gran interés en la comunidad científica. Aunque se ha propuesto que su aceleración podría deberse a eventos cósmicos violentos, ninguna teoría había logrado explicar de manera satisfactoria tanto sus velocidades vertiginosas como sus características físicas inusuales. Un nuevo estudio liderado por Hila Glanz, del Instituto Tecnológico de Technion en Israel, ha ofrecido una explicación convincente a través de simulaciones informáticas detalladas que modelan la fusión de dos enanas blancas en un sistema binario.
Este estudio, publicado en la revista Nature Astronomy, ha demostrado cómo la fusión de enanas blancas híbridas puede dar lugar a explosiones termonucleares que lanzan uno de los remanentes a velocidades extremas. En el proceso, el contacto entre las dos estrellas genera fricción y compresión, lo que provoca que se encienda una explosión en la cáscara de helio de una de ellas. Posteriormente, esto desencadena una segunda detonación en el núcleo de carbono-oxígeno, resultando en una supernova que puede desintegrar completamente a la estrella original. El estudio sugiere que incluso una enana blanca de menor masa puede producir remanentes rápidos tras una fusión parcial, lo que explica la apariencia de estas estrellas errantes en el espacio. La investigación también destaca que las futuras encuestas astronómicas podrían confirmar estas teorías al observar eventos de fusión en tiempo real, ampliando así nuestra comprensión del origen de estas fascinantes estrellas.
