La situación en Gaza continúa deteriorándose a medida que las fuerzas israelíes intensifican sus bombardeos en Gaza City, la mayor urbe del territorio. Este incremento en la violencia ha suscitado un fuerte clamor internacional, con múltiples voces que instan a Israel a detener sus operaciones militares en un contexto de creciente preocupación humanitaria.
Según informes de la salud pública en Gaza, al menos 71 palestinos han sido asesinados en las últimas 24 horas, y los servicios de emergencia han reportado un aumento en el número de heridos. Este jueves, 16 palestinos perdieron la vida y decenas más resultaron heridos en el sur de la franja, lo que refleja un patrón de violencia que ha llevado a muchas familias a abandonar sus hogares en busca de seguridad.
Advertencias de la comunidad internacional
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU ha advertido que las consecuencias de un eventual asalto militar completo a Gaza City serían «más allá de catastróficas». El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, ha calificado de «nueva y peligrosa fase» los movimientos iniciales de las fuerzas israelíes, que podrían forzar a cientos de miles de civiles a huir de nuevo, sumiendo a las familias en una situación aún más precaria.
La Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, Cindy McCain, ha pedido una respuesta más ágil para permitir el acceso de suministros humanitarios a Gaza, así como garantizar la seguridad de los trabajadores humanitarios y de quienes necesitan asistencia. La urgencia de estas demandas se hace palpable en un contexto donde el acceso a recursos básicos se ha visto gravemente restringido.
Desde Europa, varios países han instado a la Unión Europea a adoptar una postura más firme frente a Israel. En una carta dirigida a Kaja Kallas, jefa de política exterior de la UE, ministros de países como los Países Bajos, Suecia y Eslovenia han solicitado que se aumente la presión sobre el gobierno israelí para que respete sus obligaciones bajo el derecho internacional. El Primer Ministro esloveno, Robert Golob, ha advertido que Europa podría perder influencia global si no ajusta su enfoque en este conflicto.
Por su parte, Israel no ha respondido públicamente a la aceptación de Hamas de un alto el fuego que permitiría la liberación de algunos rehenes. Sin embargo, funcionarios israelíes han señalado que solo aceptarían un acuerdo que contemple la liberación total de los rehenes y la rendición de Hamas, lo que complica aún más las perspectivas de paz en la región.
