Un equipo de investigación liderado por Martin Ebert de la Universidad Ludwig Maximilian y Adriana López-Arbarello de la Unidad Ejecutora Lillo ha identificado una nueva especie de pez depredador del Jurásico. Este hallazgo, presentado en el Swiss Journal of Palaeontology, se centra en los fósiles de la familia Caturidae, que fueron analizados en diversas instituciones y museos. La nueva especie se ha denominado Caturus enkopicaudalis y se ha encontrado en las formaciones de Plattenkalk de los archipiélagos de Solnhofen y Nusplingen en Alemania.
Características distintivas de Caturus enkopicaudalis
Caturus enkopicaudalis destaca por su aleta caudal, que presenta una forma peculiar de ‘doble emarginación’ con un perfil escalonado. A diferencia de otras especies de Caturus, cuya aleta caudal es típica y ahorquillada, esta nueva especie cuenta con un diseño único que podría haber influido en su capacidad de aceleración. Según el profesor David Bellwood, este rasgo podría haber sido una innovación evolutiva que no perduró en el tiempo, sugiriendo que la forma de su cola podría haber sido una adaptación a nuevas condiciones de presa o hábitat.
Además de su distintiva aleta, Caturus enkopicaudalis se diferencia por el alto número de filas de escamas que posee. Mientras que las especies de Caturus suelen tener entre 51 y 56 filas de escamas, esta nueva especie presenta entre 91 y 99. Las escamas son pequeñas, lisas y carecen de patrones discernibles en su superficie, un rasgo que la distingue de otros miembros de su familia.
Otras características notables incluyen una mandíbula superior extremadamente delgada y en forma de varilla, así como un conjunto de dientes que son más grandes y anchos que los de otras especies de Caturus. La placa gular, un elemento óseo ventral que se encuentra entre las mandíbulas, también se destaca por ser una de las más anchas en su grupo.
Este descubrimiento no solo añade riqueza a la diversidad conocida de los Caturus durante el Jurásico, sino que también sugiere que futuras investigaciones pueden revelar aún más especies de peces, ampliando nuestro entendimiento sobre la vida marina en períodos ancestrales.
