El gasto en publicidad política en Estados Unidos está destinado a alcanzar una nueva cifra récord, con proyecciones que sitúan la inversión total en 10.800 millones de dólares durante la temporada de elecciones intermedias de 2025-2026, según la empresa de publicidad AdImpact. Esta cifra supera en más del 20% los 8.900 millones de dólares gastados en el ciclo electoral anterior, convirtiéndose en la más alta en la historia de las elecciones intermedias.
El informe de AdImpact también sugiere que el gasto se aproximará al total de 11.200 millones de dólares que se registró durante las elecciones presidenciales de 2024. La anticipación de un gasto récord se debe a un entorno nacional altamente competitivo, donde la lucha por el control del Congreso promete ser reñida. Los republicanos aspiran a mantener su mayoría en el Senado (53-47) y en la Cámara de Representantes (219-212), siendo las contiendas en estados clave cruciales para decidir estas mayorías.
El auge de la publicidad digital
Una de las principales fuentes de aumento en el gasto proviene de la categoría de televisión conectada (CTV), que incluye cualquier televisor que se conecta a aplicaciones y servicios de streaming. Se estima que la inversión en CTV alcanzará los 2.500 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 2% y la convierte en el medio de comunicación de más rápido crecimiento en este ciclo electoral.
A pesar de la caída en el número de suscriptores de la televisión por cable tradicional, que ha perdido millones cada año a medida que el streaming se consolida como la forma preferida de ver televisión, se espera que esta última continúe dominando el gasto publicitario, con un 49% del total. Por su parte, la publicidad en cable local y en redes sociales se prevé que disminuya ligeramente.
El informe también indica que el gasto varía según los tipos de elecciones, con las campañas de menor nivel siendo más propensas a invertir en cable y radio, mientras que las mayores prefieren centrarse en plataformas digitales. California lidera las proyecciones de gasto, seguida de estados como Michigan, Georgia y Carolina del Norte, todos ellos con contiendas altamente competitivas.
De acuerdo con AdImpact, las campañas para el Senado podrían alcanzar un gasto de 2.800 millones de dólares, mientras que las de la Cámara de Representantes superarían por primera vez los 2.000 millones de dólares, un objetivo ambicioso para los republicanos que buscan mantener su mayoría. Ya se ha observado un aumento notable en el gasto anticipado, con aproximadamente 900 millones de dólares invertidos hasta el 26 de agosto, un 37% más que en el mismo período de 2023 y un 58% más que en 2021.
Este ciclo electoral se desarrolla en un contexto particularmente intenso, donde elecciones locales también han captado la atención nacional y han atraído grandes inversiones, como es el caso de la contienda por la alcaldía de Nueva York, que ha visto un flujo significativo de fondos de campaña y un uso extensivo de anuncios en redes sociales.
