India se enfrenta a un grave problema de salud pública: cada año, entre 46,000 y 60,000 personas mueren por mordeduras de serpiente, lo que convierte al país en el líder mundial en estas fatalidades. Un estudio reciente publicado en PLOS Neglected Tropical Diseases por Imon Abedin y sus colegas del Dibru-Saikhowa Conservation Society en Tinsukia, India, señala que los cambios en la distribución geográfica de las serpientes venenosas, provocados por el cambio climático, aumentarán el riesgo de mordeduras en ciertas regiones del país.
El impacto del cambio climático en la distribución de serpientes venenosas
Las «Cuatro Grandes» son cuatro especies de serpientes venenosas responsables de la mayor parte de los casos de mordeduras en el subcontinente indio. El estudio destaca que, hasta ahora, no se había evaluado cómo el cambio climático podría afectar la distribución geográfica de estas especies y, por ende, el riesgo de envenenamiento en India.
Para abordar esta cuestión, los investigadores utilizaron modelos predictivos para visualizar la distribución actual y futura de las Cuatro Grandes bajo diferentes escenarios climáticos. Además, analizaron datos socioeconómicos y de salud pública regionales para desarrollar un índice de riesgo de mordeduras de serpiente en los distritos y estados indios durante los próximos 50 años.
Los resultados del estudio sugieren que el cambio climático puede desplazar la distribución geográfica de las Cuatro Grandes hacia los estados del norte y noreste de India, aumentando así el riesgo de mordeduras de serpiente. Sin embargo, el estudio también reconoce varias limitaciones, como la calidad de los datos y la dificultad para documentar la presencia de serpientes en grandes áreas rurales, lo que podría llevar a subestimaciones.
Los autores también advierten sobre los efectos compuestos de la transformación del uso del suelo, la urbanización y la degradación del hábitat, que pueden limitar la validez de los modelos predictivos sobre la distribución de las serpientes.
Según los investigadores, «el cambio climático está alterando los rangos geográficos de las especies de serpientes, resultando en expansiones, contracciones o desplazamientos de sus áreas de distribución. Estos cambios pueden aumentar las interacciones entre humanos y serpientes en áreas rurales y urbanas, presentando nuevos desafíos para la salud pública y la gestión médica». Para mitigar el riesgo de mordeduras en las regiones afectadas, se vuelve esencial implementar estrategias que mejoren la toma de decisiones en la atención sanitaria, así como en la investigación y producción de antivenenos.
El estudio de Abedin y sus colegas es el primero en India que integra modelos de distribución de especies basados en el clima con la vulnerabilidad socioeconómica y la capacidad de atención sanitaria. Los autores subrayan que el cambio climático no es solo una crisis ambiental, sino que también se configura como una inminente crisis de salud pública.
Más información: Imon Abedin et al, Future of snakebite risk in India: Consequence of climate change and the shifting habitats of the big four species in next five decades, PLOS Neglected Tropical Diseases (2025). DOI: 10.1371/journal.pntd.0013464
