Los analistas de Goldman Sachs han señalado que los precios del oro podrían alcanzar los 4.000 dólares por onza a mediados de 2026, en respuesta a las amenazas del expresidente Donald Trump contra la independencia de la Reserva Federal de EE.UU. Los expertos advierten que la erosión de esta independencia podría conllevar un aumento de la inflación, la caída de los precios de las acciones y los bonos a largo plazo, así como un debilitamiento del dólar estadounidense como moneda de reserva global.
Según los analistas liderados por Samantha Dart, esta inestabilidad económica podría impulsar a los inversores a buscar refugio en el oro, un activo tradicionalmente considerado seguro en tiempos de incertidumbre. «Si los inversores privados diversifican más en oro, prevemos un potencial aumento de los precios mucho más allá de nuestra proyección de 4.000 dólares para mediados de 2026», afirmaron en una nota publicada el miércoles.
El impacto de las decisiones políticas en el mercado
Un análisis de JPMorgan también ha puesto de manifiesto que el mercado ya muestra señales de preocupación por la independencia de la Reserva Federal. Desde la nominación de Stephen Miran el 7 de agosto para ocupar una vacante en la junta de la Reserva Federal, los futuros del oro han aumentado un 4,9%. Esta tendencia se ha intensificado tras las amenazas de Trump de despedir a la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, el 22 de agosto, momento en el que los futuros del oro incrementaron un 5,8% hasta el cierre del martes.
El expresidente ha dejado claro su deseo de consolidar una mayoría en la junta de la Reserva Federal para poder bajar las tasas de interés, lo que ha llevado a un notable aumento en las posiciones largas en futuros de oro desde su anuncio sobre Cook. Este contexto pone de relieve cómo las decisiones políticas pueden influir en los mercados financieros y, en particular, en la percepción del valor del oro como un refugio seguro en tiempos de inestabilidad económica.
