Según un estudio reciente realizado en las escuelas públicas de Nueva York, el alto índice de rotación de profesores tiene un impacto negativo no solo en el rendimiento académico de los estudiantes, sino también en su comportamiento, incrementando las tasas de suspensiones y los informes disciplinarios. Este análisis, publicado en el American Journal of Education, revela cómo la inestabilidad del cuerpo docente afecta el clima escolar y la disciplina estudiantil.
Impacto de la rotación del profesorado
La investigación, liderada por Luis Rodríguez, profesor asociado de liderazgo educativo y políticas en NYU Steinhardt, destaca que la rotación de profesores interrumpe las relaciones establecidas entre educadores y alumnos, así como la pérdida de conocimiento contextual esencial para manejar adecuadamente el comportamiento de los estudiantes. Los datos analizados abarcan un periodo de once años, desde el curso académico 2011-2012 hasta 2021-2022, e incluyen información sobre las características de los estudiantes, las escuelas y los docentes.
Los hallazgos indican que, a medida que aumenta el porcentaje de profesores que dejan sus puestos, también se incrementa la probabilidad de que los estudiantes reciban un informe disciplinario u otra sanción, especialmente entre los estudiantes de origen étnico y racial subrepresentado. Por ejemplo, una disminución del 13.3% en el número de profesores que abandonan una escuela al final del año escolar se asocia con una reducción del 5.7% en los informes disciplinarios y del 7.2% en las suspensiones. Asimismo, una reducción del 4.5% en profesores que se marchan a mitad de año se correlaciona con una disminución del 1.9% en los informes disciplinarios y del 2.4% en las suspensiones.
El estudio también revela que la salida de docentes con mayor experiencia tiene un impacto más significativo en la disciplina. La probabilidad de que un estudiante reciba un informe disciplinario o una suspensión aumenta entre un 20% y un 30% por cada año de experiencia que tienen los profesores que abandonan la escuela. Esta tendencia sugiere que la experiencia docente es un factor clave para mantener un ambiente escolar disciplinado y positivo.
Rodríguez enfatiza que estos resultados no solo reflejan una cuestión laboral, sino que también afectan directamente al clima escolar. Se hace un llamado a los responsables políticos y educadores para que desarrollen estrategias que no solo reduzcan la rotación del profesorado, sino que también mitiguen sus efectos, como la implementación de programas de mentoría y desarrollo profesional, así como la promoción de culturas escolares inclusivas.
