El activista político estadounidense Charlie Kirk, cofundador de la organización juvenil conservadora Turning Point USA, ha fallecido tras ser tiroteado en el cuello durante un evento en la Universidad Valley de Utah. Su muerte, confirmada por las autoridades locales, ha conmocionado al ámbito político estadounidense, donde Kirk era conocido como un aliado cercano del expresidente Donald Trump.
El presidente Trump mostró su pesar a través de una publicación en su plataforma Truth Social, ordenando que todas las banderas estadounidenses sean izadas a media asta en memoria de Kirk. «En honor a Charlie Kirk, un verdadero gran patriota americano, estoy ordenando que todas las banderas en los Estados Unidos se bajen a media asta hasta el domingo a las 18:00 horas», escribió Trump.
Según informó el medio local Deseret News, el orador de la Cámara de Representantes de Utah, Mike Schultz, recibió la confirmación del fallecimiento de Kirk por parte de las autoridades de seguridad del estado. Imágenes captadas por KSL TV 5 mostraron el caos en el campus, con multitudes huyendo del lugar tras el disparo, que ocurrió aproximadamente a las 12:10 durante un evento titulado «Prove Me Wrong», donde Kirk invitaba a miembros del público a debatir diversas ideologías políticas.
Un acto de violencia intolerable
La Universidad de Utah confirmó el incidente a través de su cuenta oficial en X, señalando que Kirk había sido trasladado del lugar por su equipo de seguridad tras recibir el impacto de bala. Un video compartido por testigos en las redes sociales mostró el momento del tiroteo, cuando un disparo resonó y Kirk cayó al suelo, manifestando la gravedad de la situación.
El gobernador de Utah, Spencer Cox, condenó el ataque en un mensaje en X, afirmando: «Aquellos responsables serán llevados ante la justicia. La violencia no tiene cabida en nuestra vida pública. Los estadounidenses de todas las tendencias políticas deben unirse para condenar este acto».
Este trágico suceso se suma a otro tiroteo ocurrido el mismo día en la escuela secundaria Evergreen en Denver, Colorado, donde tres personas resultaron gravemente heridas. La creciente ola de violencia armada en Estados Unidos sigue generando preocupaciones sobre la seguridad pública y la necesidad de un debate serio sobre el control de armas y la protección de los ciudadanos.
