La preocupación por la salud y el bienestar ha cobrado una nueva dimensión en la vida cotidiana de los ciudadanos. Con dietas más enfocadas en la nutrición y el uso de aplicaciones para el seguimiento de calorías, muchas personas buscan incluir alimentos saludables como frutas y verduras en su alimentación. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que estos productos pueden estar contaminados, especialmente a través de métodos de cocción como el ahumado, la fritura o la parrilla, que generan hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), compuestos que pueden ser carcinógenos.
Los PAHs son compuestos orgánicos hidrofóbicos que se componen de múltiples anillos aromáticos fusionados, y su presencia en los alimentos presenta un riesgo significativo para la salud humana. Por esta razón, es esencial contar con métodos eficaces para la extracción, detección y análisis de estos compuestos en los alimentos. Las técnicas tradicionales de extracción de PAHs, como la extracción en fase sólida, la extracción líquido-líquido y la extracción de solvente acelerada, aunque son rentables, suelen ser lentas, poco amigables con el medio ambiente y requieren una considerable cantidad de trabajo manual.
Nuevo Método QuEChERS para la Detección de PAHs
Recientemente, un equipo de investigadores del Departamento de Ciencia de los Alimentos y Biotecnología de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Seúl, liderado por el profesor Joon-Goo Lee, ha desarrollado un nuevo método denominado QuEChERS (Quick, Easy, Cheap, Effective, Rugged, and Safe) que busca simplificar y acelerar la extracción de compuestos orgánicos. Este método no solo reduce el tiempo de extracción, sino que también mejora la precisión y las tasas de recuperación, convirtiéndose en una herramienta segura y eficaz para el análisis de PAHs.
En su estudio, publicado en la revista Food Science and Biotechnology, los investigadores emplearon el método QuEChERS para determinar ocho PAHs en alimentos: benzo[a]antraceno, criseno, benzo[b]fluoranteno, benzo[k]fluoranteno, benzo[a]pireno, indeno[1,2,3-cd]pireno, dibenz[a,h]antraceno y benzo[g,h,i]perileno. La extracción se realizó utilizando acetonitrilo, seguida de un proceso de purificación con diferentes combinaciones de sorbentes. Los resultados mostraron que las curvas de calibración para los ocho PAHs presentaron una linealidad notable, con un valor de R2 superior a 0.99.
El análisis mediante cromatografía de gases-espectrometría de masas reveló límites de detección que oscilan entre 0.006 y 0.035 µg/kg, mientras que los límites de cuantificación se encontraban entre 0.019 y 0.133 µg/kg. Los índices de recuperación variaron del 86.3 al 109.6% en concentraciones de 5 µg/kg, del 87.7 al 100.1% en 10 µg/kg y del 89.6 al 102.9% en 20 µg/kg, mostrando valores de precisión entre 0.4 y 6.9% en todas las matrices alimentarias analizadas.
El profesor Lee destacó que este método no solo simplifica el proceso analítico, sino que también demuestra una alta eficiencia en la detección en comparación con métodos convencionales, siendo aplicable a una amplia gama de matrices alimentarias. En el sector industrial, esta técnica podría utilizarse para inspeccionar productos alimentarios en el marco de la gestión de seguridad alimentaria, lo que se prevé que contribuya a la reducción de costos y a mejorar la seguridad para los trabajadores.
La investigación realizada tiene el potencial de mejorar la salud pública al garantizar la seguridad alimentaria, además de disminuir el uso y la emisión de productos químicos peligrosos en las pruebas de laboratorio. La metodología desarrollada en este estudio no solo es respetuosa con el medio ambiente, sino que también es rápida y precisa, lo que la convierte en un avance significativo en el análisis de compuestos carcinógenos en los alimentos.
