Las autoridades de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) han expresado su firme rechazo a los ejercicios militares conjuntos que llevarán a cabo Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. Según el informe de la Agencia Central de Noticias de Corea, estas maniobras, que comienzan el lunes, han sido calificadas de provocativas y peligrosas por los funcionarios norcoreanos.
Entre los ejercicios programados se encuentran «Freedom Edge», un simulacro al aire libre de múltiples dominios que involucra a las tres naciones, y «Iron Mace», un ejercicio de mesa que simula una respuesta ante un ataque nuclear. Ambas actividades han sido objeto de críticas por parte de altos mandos del Partido de los Trabajadores de Corea, que consideran que estas iniciativas son un reflejo de una postura agresiva hacia la RPDC.
Posición oficial de Corea del Norte
Kim Yo Jong, directora adjunta del departamento del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, ha denunciado que las «Guías para la disuasión nuclear y operaciones nucleares en la península de Corea», elaboradas por Estados Unidos y Corea del Sur, constituyen una idea peligrosa. En sus declaraciones, enfatizó que estas maniobras son una demostración evidente de la política hostil hacia su país.
Pak Jong Chon, vicepresidente de la Comisión Militar Central del mismo partido, acusó a «Iron Mace» de ser un ensayo de guerra nuclear diseñado para justificar el uso de armamento atómico contra la RPDC. Asimismo, calificó «Freedom Edge» como el ejercicio militar más extenso y ofensivo, tanto en escala como en contenido, que se haya realizado en la región.
Ambos funcionarios señalaron que las acciones militares de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón representan un grave desafío para la seguridad del Estado norcoreano y amenazan con desestabilizar la región. Pak Jong Chon advirtió que si las fuerzas hostiles continúan con sus demostraciones de fuerza, la RPDC se verá obligada a responder de manera clara y contundente.
