La tensión entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel ha alcanzado un nuevo nivel tras el reciente ataque israelí dirigido a líderes de Hamas en Qatar. Este ataque ha provocado la convocatoria del embajador adjunto israelí por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de los EAU, que ha calificado las acciones y declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como «hostiles e inaceptables».
Los EAU, que se convirtieron en el primer país árabe en normalizar relaciones con Israel bajo los Acuerdos de Abraham en 2020, han mostrado un creciente descontento ante la retórica provocativa del gobierno israelí, que es considerado el más derechista en la historia del país. La reciente ofensiva en Doha, que tuvo lugar el pasado 10 de septiembre, no solo ha puesto a prueba la relación entre ambos países, sino que también ha suscitado una ola de condenas internacionales.
Reacción de los Emiratos Árabes Unidos
El Ministerio de Relaciones Exteriores de los EAU ha expresado su preocupación por el aumento de la hostilidad en la retórica israelí, advirtiendo que este tipo de comportamientos «solidifican una situación que es inaceptable y que no puede ser ignorada». La preocupación emiratí se ha intensificado en el contexto de planes israelíes de anexión en Cisjordania, una acción que los EAU han catalogado como una «línea roja».
Netanyahu, tras el ataque, instó a Qatar a tomar medidas contra los funcionarios de Hamas, amenazando con actuar en caso de que Doha no cumpliera. Esta advertencia ha sido recibida con una creciente indignación en la región, donde Qatar ha jugado un papel fundamental como mediador en las conversaciones de alto el fuego entre Israel y Hamas, junto a Egipto y Estados Unidos.
El presidente de los EAU, Sheikh Mohammed bin Zayed Al Nahyan, fue el primer líder estatal en visitar Doha tras el ataque y ha estado coordinando posiciones con otros países del Golfo en respuesta a la agresión israelí. Esta reunión tiene lugar en un contexto donde Doha albergará una cumbre árabe-islámica de emergencia para discutir la situación.
La falta de respuesta inmediata por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí sugiere que la situación podría estar escalando, con implicaciones no solo para las relaciones entre EAU e Israel, sino también para la estabilidad en toda la región. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de estos acontecimientos, que podrían redefinir el mapa de las alianzas en Oriente Medio.
