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La tripulación de la misión Artemis 2 de la NASA habla con miembros de los medios de comunicación el 30 de julio de 2025 en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. | Crédito: Space.com / Brett Tingley
Los astronautas de Artemis 2 serán objeto de estudio para comprender cómo el sueño, el estrés y la radiación afectan la salud humana en el espacio profundo durante su misión lunar programada para el año que viene.
Esta segunda fase del programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es regresar a la luna y establecer una presencia humana sostenida en el espacio profundo, se convertirá en el primer vuelo de prueba tripulado de la nave Orion y del cohete Space Launch System (SLS). El equipo, compuesto por cuatro astronautas, tendrá la tarea de poner a prueba la nave en el entorno cislunar y realizar varios experimentos científicos durante su misión.
Parte de esta investigación implicará a los mismos astronautas, quienes se convertirán en un grupo de sujetos biomédicos que ayudarán a la NASA a recopilar datos en vuelo sobre el cuerpo humano más allá de la órbita terrestre baja por primera vez en más de 50 años. Al igual que en los cientos de pruebas fisiológicas realizadas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), la NASA integrará esta investigación en su creciente comprensión de las repercusiones biológicas de la vida en microgravedad, según un comunicado reciente.
Medidas estándar y seguimiento del estrés
Uno de los experimentos que llevarán a cabo los astronautas de Artemis 2 se enmarca en un esfuerzo continuo de la NASA por comprender cómo los vuelos espaciales afectan la salud humana. Se recogerán muestras de sangre, orina y saliva en los meses previos al lanzamiento, y los astronautas se someterán a chequeos regulares durante su misión de diez días, así como a seguimientos tras su regreso. La NASA espera utilizar estas muestras para rastrear cambios en la salud cardiovascular, nutrición, inmunidad y niveles de estrés a lo largo de las diferentes etapas de entrenamiento, vuelo y recuperación.
El proyecto Artemis Research for Crew Health and Readiness (ARCHeR) investigará cómo el rendimiento de la tripulación podría verse afectado por el tiempo transcurrido en un entorno tan alejado de la Tierra, combinado con la exigente agenda de los astronautas. Cada uno de los astronautas de Artemis 2 llevará sensores en la muñeca para registrar su movimiento y sueño a lo largo de la misión. Las evaluaciones pre y post-misión se compararán con los datos recogidos durante el vuelo para entender mejor cómo la misión en el espacio profundo influye en la alerta, el estrés y la capacidad de trabajo en equipo de la tripulación.
Además, las muestras proporcionadas por la tripulación antes, durante y después de su misión serán utilizadas para estudiar sus sistemas inmunológicos. En este caso, los marcadores del sistema inmune en sus muestras de saliva ayudarán a los investigadores a evaluar cómo reacciona el cuerpo a la radiación espacial.
Para ahorrar espacio y energía a bordo de Orion durante la misión, la tripulación prescindirá de la refrigeración de sus muestras de saliva en vuelo, y en su lugar utilizarán papeles especialmente diseñados para absorber las muestras, lo que facilitará su almacenamiento. Una vez que regresen, los científicos analizarán estos papeles en busca de virus latentes que puedan ser desencadenados por el entorno de microgravedad, un fenómeno ya observado en la ISS.
