Israel ha iniciado una ofensiva terrestre en Gaza City, con el objetivo declarado de eliminar la presencia de Hamas en la zona. La situación se ha intensificado de manera alarmante, con informes que indican que cerca de 48,000 palestinos han huido hacia el sur en solo dos días, buscando refugio de los intensos bombardeos que han caracterizado esta nueva fase del conflicto.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó en un mensaje publicado en X que «Gaza está ardiendo», enfatizando la determinación del Ejército israelí de atacar la infraestructura terrorista y liberar a los rehenes. Sin embargo, esta ofensiva ha suscitado una creciente preocupación internacional, con líderes europeos advirtiendo sobre posibles sanciones y algunos altos mandos del ejército israelí sugiriendo que el asalto podría resultar en un grave error estratégico.
Reacciones internacionales y desplazamiento de civiles
La Comisión de Investigación de las Naciones Unidas ha declarado que Israel ha cometido genocidio en Gaza, un informe que el gobierno israelí ha calificado de «escandaloso» y «falso». El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha calificado la situación en Gaza de «horrenda», subrayando que la guerra en el territorio palestino es «moral, política y legalmente intolerable».
La respuesta de la Unión Europea no se ha hecho esperar, con un portavoz del ejecutivo comunitario anunciando que se acordarán nuevas sanciones contra Israel, incluidas la suspensión de ciertas disposiciones comerciales. Este panorama se complica aún más con el desplazamiento masivo de población, ya que la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) ha registrado más de 190,000 movimientos de personas desde mediados de agosto, muchos de ellos a pie debido a los altos costos de transporte.
Entre los que han decidido quedarse, la situación es desesperada. Um Mohammad, una residente de Sabra, ha expresado que «es como escapar de la muerte hacia la muerte», refiriéndose a la falta de opciones seguras para huir del conflicto. La inminente llegada de la Global Sumud Flotilla, una iniciativa civil que busca llevar ayuda humanitaria a Gaza, ha generado también preocupación internacional, con ministros de exteriores de varios países instando a todas las partes a respetar el derecho internacional y evitar actos violentos.
La escalada del conflicto en Gaza plantea serias interrogantes sobre el futuro de la región y la seguridad de sus habitantes, así como el papel de la comunidad internacional en la búsqueda de una solución duradera.
