El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) votará el próximo viernes sobre la reimposición de severas sanciones económicas a Irán, que el régimen de Teherán ha calificado de «crueles», en el contexto de su programa nuclear. Esta decisión se produce en un momento de creciente tensión entre Occidente e Irán, en el que las acusaciones sobre la supuesta violación del acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), se intensifican.
Reino Unido, Francia y Alemania, países firmantes del JCPOA, sostienen que Irán ha incumplido sus compromisos bajo este tratado. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha manifestado su expectativa de que las sanciones internacionales sean reactivadas a finales de mes, afirmando que «las últimas noticias que tenemos de los iraníes no son serias». Este comentario subraya la desconfianza que persiste entre las partes implicadas.
Proceso de reimposición de sanciones
Las potencias europeas iniciaron a finales de agosto un proceso de 30 días para reimponer las sanciones de la ONU. Este proceso incluye condiciones que Irán debe cumplir durante septiembre para que se considere la posibilidad de retrasar la «mecanismo de reactivación» de las sanciones. Entre estas condiciones se encuentra la restauración del acceso a inspectores nucleares de la ONU, quienes también buscarán contabilizar el considerable stock de uranio enriquecido que posee Irán, así como la participación en negociaciones con Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyyed Abbas Araghchi, ha declarado que ha presentado un «plan razonable y ejecutable» a los países europeos. Sin embargo, la votación del CSNU podría llevar a la imposición de sanciones tan pronto como la próxima semana, aunque la próxima reunión de alto nivel de la ONU, a la que asistirá el presidente iraní Masoud Pezeshkian, podría ofrecer oportunidades para negociaciones de último momento.
Desde hace tiempo, los países occidentales e Israel han acusado a Teherán de intentar adquirir armas nucleares, acusaciones que Irán rechaza categóricamente. En una conversación telefónica conjunta con funcionarios de los tres países europeos y de la Unión Europea, Araghchi reafirmó el compromiso de Irán con la diplomacia, criticando la decisión de reinstaurar las sanciones como «sin justificación legal o lógica».
El ministro iraní también destacó la cooperación de su país con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), incluyendo un marco acordado para cumplir con sus obligaciones de salvaguardias tras los ataques a instalaciones nucleares iraníes en junio. Araghchi enfatizó la importancia de reconocer el enfoque «responsable» de Teherán en este asunto, instando a las otras partes a aprovechar la oportunidad para continuar el camino diplomático y evitar una crisis innecesaria.
Es relevante recordar que bajo el JCPOA, Irán se comprometió a restringir su programa nuclear a cambio de un alivio de sanciones. Sin embargo, tras la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo en 2018 y la reinposición de sanciones, Irán ha reducido su cumplimiento con los términos establecidos.
(Con información de agencias)
