
El rover Rosalind Franklin de la ESA, más cerca de encontrar vida en Marte gracias a nuevos descubrimientos científicos
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Avances en la Misión del Rover Rosalind Franklin en Marte
Un par de estudios recientes presentados en el Congreso de Ciencia Europlanet y la División de Ciencia Planetaria sugieren que la misión del rover Rosalind Franklin de la Agencia Espacial Europea (ESA) podría tener mejores posibilidades de detectar material orgánico antiguo de lo que se pensaba anteriormente. Este optimismo se basa en los procesos naturales que ocurrieron en el sitio de aterrizaje del rover: la región rica en arcillas de Oxia Planum. En uno de los estudios, liderado por la doctora Aleksandra Sokołowska de la Universidad de Brown y el Imperial College de Londres, se identificaron 258 deslizamientos de rocas en la región de Oxia Planum utilizando imágenes de alta resolución del Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA.
Los deslizamientos de rocas pueden exponer material que se encuentra por debajo de la superficie marciana. Además, las huellas dejadas por las rocas en caída o el deslizamiento de escombros podrían acercar la tierra del subsuelo a posiciones más accesibles para que el rover pueda tomar muestras. Según Sokołowska, el descubrimiento de estos deslizamientos abre la posibilidad para que el rover aumente la diversidad de sus muestras con material que de otro modo sería inaccesible. Dado que las rocas estaban previamente incrustadas en características geológicas, como paredes de cráteres y acantilados, algunas de sus superficies recientemente expuestas podrían haber estado protegidas de la radiación intensa, aumentando así la probabilidad de que las moléculas orgánicas se hayan conservado intactas.
El segundo estudio, dirigido por Ananya Srivastava de la Universidad de Western Ontario, se centra en los depósitos de arcilla en capas en Oxia Planum, que son conocidos por su capacidad para preservar materiales orgánicos. Los datos espectrales y composicionales del MRO y la misión Mars Express de la ESA muestran capas alternas de color naranja y azul en la arcilla de diferentes grosores, lo que sugiere que estas arcillas fueron transportadas desde otras áreas de Marte a través de ríos y eventos de inundación. Según Srivastava, si estas arcillas llegaron en múltiples pulsos de diversas regiones, podrían registrar una gama mucho más amplia de las condiciones climáticas antiguas en Marte, mejorando las perspectivas de que las moléculas orgánicas se preservaran en condiciones favorables.
El rover Rosalind Franklin, nombrado en honor a la química británica cuyo trabajo fotográfico fue crucial para revelar la estructura de doble hélice del ADN, está bien equipado para buscar compuestos orgánicos en Oxia Planum. Cuenta con un taladro capaz de alcanzar profundidades superiores a dos metros, lo que lo convierte en el más profundo que se haya utilizado en Marte hasta la fecha. Actualmente, se prevé que el lanzamiento del rover se realice en 2028, después de haber enfrentado varios retrasos. La misión, parte del programa ExoMars de la ESA, ha tenido una historia complicada, que incluye la finalización de un acuerdo de colaboración con la NASA en 2012 y la posterior implicación de la agencia rusa Roscosmos, que se ha visto afectada por el contexto geopolítico actual. A pesar de los desafíos, la importancia de investigaciones como las presentadas en el congreso podría resaltar la relevancia del rover Rosalind Franklin y la necesidad de mantener la participación de la NASA en esta ambiciosa misión.









