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Los presentadores de programas de entrevistas nocturnos en Estados Unidos han expresado su apoyo a Jimmy Kimmel tras la suspensión indefinida de su programa, Jimmy Kimmel Live!, por parte de la cadena ABC, propiedad de Disney. Esta decisión se tomó a raíz de los comentarios realizados por Kimmel tras la muerte de Charlie Kirk, una figura política controvertida en el país.
Esta situación se produce en un contexto en el que la libertad de expresión se ve amenazada, y se suma a la reciente cancelación del programa The Late Show With Stephen Colbert, anunciada por CBS, que se hará efectiva el próximo mayo. Colbert había criticado un acuerdo de 16 millones de dólares entre el expresidente Donald Trump y Paramount Global, la empresa matriz de CBS, en relación con la edición de una entrevista con la vicepresidenta Kamala Harris.
La suspensión de Kimmel ha suscitado preocupaciones sobre la censura política y ha llevado a reflexionar sobre quién podría ser el siguiente en la lista de Trump para reconfigurar el panorama mediático estadounidense y silenciar a quienes critican su administración.
Los compañeros de Kimmel en el late-night han reaccionado de diversas maneras. Stephen Colbert, en su monólogo, describió la cancelación como un “ataque flagrante a la libertad de expresión”, afirmando que “si ABC piensa que esto va a satisfacer al régimen, está muy equivocado”. Colbert subrayó que no se puede ceder ante un autócrata y mostró su total apoyo a Kimmel y su equipo.
David Letterman, una leyenda de la televisión nocturna, también defendió a Kimmel, señalando que la situación refleja una manipulación mediática que no debería tolerarse. Durante un evento en el Atlantic Festival 2025 en Nueva York, Letterman criticó que la gente sea despedida por no someterse a una “administración criminal autoritaria” en el Despacho Oval.
Por su parte, John Stewart ironizó con la situación, presentándose como un “anfitrión obediente patrióticamente” y describiendo su programa como “compliant con la administración”. En una conversación con la periodista Maria Ressa, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, Ressa compartió su experiencia de resistencia frente a la represión en Filipinas, instando a seguir adelante a pesar de la adversidad.
Jimmy Fallon, en su programa, expresó su deseo de que Kimmel regrese, destacando que es un “tipo decente, divertido y cariñoso”. Afirmó que muchos temen ser censurados, pero él se comprometió a seguir cubriendo las noticias de manera crítica.
Seth Meyers consideró que la situación representa un momento crucial para la democracia estadounidense, enfatizando la importancia de la libertad de expresión y recordando que esta es un principio fundamental consagrado en la Primera Enmienda de la Constitución. Afirmó que seguirá haciendo su programa con entusiasmo e integridad, a pesar de las presiones.
La serie de despidos y censuras en el ámbito de la televisión nocturna en Estados Unidos pone de relieve un escenario preocupante donde la libertad de expresión se ve amenazada por la presión política. En este contexto, es fundamental que las empresas mediáticas defiendan el derecho de sus presentadores a expresar sus opiniones sin temor a represalias.
