Hoy en día, son cuantiosos los problemas a los que han de hacer frente las empresas: adaptarse a las normativas vigentes, llevar a cabo un proceso de transformación digital, etcétera. Hoy nos centraremos en los que suele generar un elemento común en las instalaciones profesionales como hospitales, cocinas industriales y cámaras frigoríficas: las superficies. ¿Sabías que con el panel sanitario es posible decir adiós a todos los contratiempos que generan?
En ocasiones no hablamos de problemas, sino simplemente de retos que plantean las superficies y que puede ser prácticamente imposible superar con otros revestimientos. Por el contrario, los paneles sanitarios proporcionan una gran cantidad de beneficios, gracias a los cuales desaparecen las posibles adversidades generadas por las paredes y los techos.
Humedad
Si bien algunas empresas no dan a la humedad la importancia que merece, lo cierto es que conviene actuar cuanto antes ante el más mínimo signo de condensación. En caso contrario, puede verse comprometida la salud de los empleados, así como la calidad de los productos allí tratados o fabricados.
Desafortunadamente, la inmensa mayoría de revestimientos dan pie a que el moho vaya proliferando, con todo lo negativo que ello acarrea. Por suerte, esto no sucede si los techos y las paredes se revisten con una opción antihumedad que es muy efectiva en este sentido: el panel salas blancas.
No sorprende que suela dejarse ver en laboratorios y hospitales, así como en otros lugares en los que se requieren condiciones óptimas de salubridad. Si también es el caso de tu empresa, no te lo pienses dos veces e instala el panel sanitario que también es la solución a muchos otros problemas o retos, como veremos a continuación.
Roturas
En un hospital son habituales los golpes, por ejemplo los que reciben las paredes al impactar con una camilla. Pero, ¿sabías que también son comunes en muchos otros tipos de instalaciones profesionales? Claros ejemplos son los mataderos, las salas de despiece, las conserveras y, en líneas generales, todas las empresas pertenecientes a la industria alimentaria.
La necesidad de mantener un alto nivel de productividad deriva en que se produzcan golpes que, en ocasiones, pueden ocasionar roturas. Pero, ¿qué sucede en caso de revestir las superficies con un material que presume de un alto nivel de resistencia? En efecto, hablamos del PVC con el que se da forma a los paneles sanitarios.
La durabilidad de este material es excelente, factor que se traduce en que las empresas amorticen cada euro destinado a su adquisición y posterior instalación. No importa cuán violento sea el impacto que reciba la pared o incluso el techo, ya que lo resiste a la perfección.
Corrosión
En contacto con determinados elementos, especialmente los químicos, se produce un efecto que es sinónimo de deterioro en estado puro. Hablamos de la corrosión. Una superficie con esta afectación no solo denota dejadez, sino que también compromete la solidez física de la estructura.
Nada de esto acontece si se colocan paneles sanitarios. Y es que una de sus propiedades más populares se resume en no ser corrosivo. Así pues, las tonalidades marrones y verdosas tan típicas de esta reacción química no se hacen evidentes en ningún momento.
Suciedad
En una sala de ordeño o en una almazara de aceite no conviene que haya suciedad, ya que el producto con el que se trata a diario puede sufrir graves consecuencias: desde un empeoramiento del sabor hasta incluso una contaminación. Por desgracia, la mayoría de revestimientos no consiguen mantener a raya el polvo o la suciedad en general, lo cual sí consigue el panel sanitario.
De hecho, lo hace muy eficazmente tanto en paredes como en techos. En gran medida, esto es fruto de no contar con juntas, recovecos ni ningún tipo de rincón, factor que también es el causante de que la humedad no pase factura acumulándose y generando moho, como hemos mencionado en anteriores párrafos.
Mantenimiento
Tal vez creas que, para lograr que una sala blanca revestida con paneles sanitarios se mantenga libre de suciedad, polvo, bacterias y hongos, hay que llevar a cabo un mantenimiento exhaustivo y periódico. De hecho, el resultado a nivel de higiene puede conseguirse con otras superficies si se realiza periódicamente. Sin embargo, en el caso de este revestimiento, no es necesario.
Basta con emplear agua y detergente para dejar el panel sanitario como una patena, libre de cualquier patógeno o sustancia que pueda perjudicar a los trabajadores, amén de los elementos con los que tratan diariamente: maquinaria, productos alimenticios o sanitarios, etcétera.
Este mantenimiento tan sencillo llama poderosamente la atención de los empresarios, quienes no dudan a la hora de decantarse por el panel sanitario a la hora de revestir las superficies lisas y sin juntas de sus instalaciones. El resultado es sobresaliente a todos los niveles, aumentando la productividad e incluso la calidad de los productos.
