Descubrimiento de un puerto hundido en Egipto: ¿la clave para encontrar la tumba de Cleopatra?
La reciente exploración realizada por un equipo de arqueólogos subacuáticos frente a la costa de Egipto ha revelado la existencia de un puerto sumergido que podría ser fundamental en la búsqueda de la perdida tumba de Cleopatra, así como en la comprensión de las actividades marítimas de la antigua civilización egipcia. Entre los hallazgos se encuentran estructuras imponentes que podrían haber formado parte de columnas, algunos de más de seis metros de altura, junto con evidencias de suelos pulidos, bloques de cemento, anclas de barco y grandes jarras de almacenamiento, conocidas como ánforas, todas datadas en la época de Cleopatra.
El descubrimiento del puerto se produjo tras el rastreo de un túnel previamente desenterrado que se extiende a lo largo de más de 1.300 metros y que parece conectar el antiguo templo de Taposiris Magna, ubicado a unos 48 kilómetros al oeste de Alejandría, con el mar. La arqueóloga Kathleen Martínez, quien ha dedicado más de 20 años a la búsqueda de la tumba de Cleopatra, sostiene que Taposiris Magna es un lugar clave en esta investigación, aunque su hipótesis ha sido objeto de controversia entre otros arqueólogos.
La revelación de estos hallazgos fue comunicada el 18 de septiembre por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y se ha documentado en la serie “El último secreto de Cleopatra”, disponible en plataformas de streaming. La exploración actual, que se extenderá durante tres meses, busca profundizar en los misterios que rodean la muerte de Cleopatra y su posible enterramiento. Martínez ha expresado que el descubrimiento de su tumba podría ser uno de los hallazgos más significativos del siglo, proporcionando información valiosa sobre su vida y su legado.
Los enigmas de la muerte de Cleopatra
Cleopatra, quien gobernó Egipto como la última faraona, ha sido objeto de numerosos estudios debido a su breve pero impactante vida. Nacida en Alejandría en el 69 a.C. y coronada reina a los 18 años, su vida terminó en el 30 a.C. tras ser derrotada por Octavio, el futuro emperador Augusto. Con la victoria romana, se destruyeron muchas representaciones de Cleopatra, lo que ha contribuido a la creación de un mito en torno a su figura. Según Martínez, la tumba intacta de Cleopatra podría responder a numerosas preguntas sobre su apariencia y su vida, ya que su muerte sigue siendo un misterio.
La leyenda señala que Cleopatra eligió morir por la mordedura de una serpiente venenosa en lugar de ser capturada por los romanos, aunque otros investigadores sugieren que pudo haber ingerido veneno. La hipótesis de Martínez sugiere que, tras su muerte, el cuerpo de Cleopatra fue transportado a Taposiris Magna a través del túnel descubierto, llevándolo a un lugar de descanso secreto. Investigaciones anteriores han vinculado a Cleopatra con la diosa Isis, ya que las figuras reales se consideraban extensiones de deidades en la antigua religión egipcia.
A lo largo de su trabajo en Taposiris Magna, Martínez y su equipo han realizado importantes descubrimientos, incluidos cientos de monedas con el rostro de Cleopatra y otros artefactos que han ayudado a establecer la fecha de construcción del templo. Aunque algunos expertos son escépticos sobre la idea de que Cleopatra estuviera enterrada en este lugar, la exploración sigue generando interés y esperanza en el ámbito de la arqueología egipcia.
