A finales de septiembre de 2025, el crecimiento del empleo en Estados Unidos se ha mostrado prácticamente estancado, según datos recientes de la firma de inversión Carlyle. Este informe surge en un contexto marcado por la suspensión de las estadísticas oficiales debido a un cierre gubernamental, lo que ha llevado a diversas entidades a buscar alternativas para evaluar la situación económica del país.
Los datos de Carlyle indican que durante el mes de septiembre se registraron apenas 17,000 nuevos empleos, una cifra inferior al incremento de 22,000 que se había reportado en agosto por parte de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Esta situación ha llevado a Wall Street a depender de informes de empresas privadas para obtener una imagen más clara de la dirección que está tomando la economía estadounidense.
Otras fuentes de información, como el informe de la firma ADP, también han reflejado una tendencia preocupante en el mercado laboral, con una pérdida de 32,000 empleos en el sector privado, resultado de ajustes en revisiones previas de la BLS. Al mismo tiempo, el informe de Challenger, Gray & Christmas reveló que, aunque las despidos han disminuido, los niveles de contratación planeada han caído a su punto más bajo desde 2009, un período marcado por las secuelas de la crisis financiera global.
Perspectivas económicas en medio de la incertidumbre
A pesar de los datos sobre el empleo que muestran un crecimiento anémico, Carlyle también ha presentado indicadores económicos más alentadores. Según su análisis, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) se sitúa en un 2.7% en términos anualizados, mientras que la inversión empresarial ha acelerado un 4.8% en promedio en los últimos tres meses. Además, los precios de la energía han disminuido un 3.8%, y los costes de servicios, excluyendo la vivienda, han aumentado un 3.3%, lo que puede ser un indicativo de cierta estabilidad en el consumo.
La firma Carlyle basa sus datos en un amplio portfolio global que incluye 277 empresas, 694 inversiones en bienes raíces y 730,000 empleados. A pesar de los datos más débiles en el ámbito laboral, Goldman Sachs ha señalado que su indicador de crecimiento subyacente del empleo sugiere un incremento de 80,000 puestos en septiembre, lo que contrasta con la creciente percepción de que el mercado laboral está aflojando, alcanzando niveles de competencia entre trabajadores no vistos en una década.
En este contexto, es esencial considerar cómo factores internos y externos influyen en la situación laboral y económica de Estados Unidos, así como en otras naciones que enfrentan desafíos similares. La búsqueda de alternativas y la adaptación a un entorno cambiante son características que, aunque a menudo no se reflejan en las narrativas convencionales, son fundamentales para entender la complejidad de la economía global actual.
