Brasil, India, Italia y Japón han anunciado un ambicioso compromiso para cuadruplicar su producción y consumo de combustibles renovables de aquí a 2035. Esta declaración se produce en el contexto de las próximas negociaciones climáticas de la ONU, que se llevarán a cabo en Belem, Brasil, en noviembre.
El funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, João Marcos Paes Leme, expresó su esperanza de que un número significativo de países se adhiera a este compromiso durante las conversaciones de la COP30. «Otros países europeos también están interesados», añadió durante una reunión de representantes de 67 naciones en Brasilia.
Compromiso con los combustibles sostenibles
El pacto implica un aumento significativo en la producción de combustibles sostenibles, incluyendo biocombustibles, hidrógeno y ciertos combustibles sintéticos, en comparación con los niveles de 2024. Paes Leme destacó que estos combustibles pueden ser utilizados para reemplazar los combustibles fósiles en sectores de difícil descarbonización, como la aviación, el transporte marítimo y las industrias del cemento y el acero.
El uso masivo de carbón, petróleo y gas fósil desde la revolución industrial ha sido el motor principal del calentamiento global inducido por el ser humano. En este sentido, el compromiso por parte de estos países es visto con buenos ojos por la comunidad internacional. Francesco La Camera, director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), afirmó que «la promesa de combustibles sostenibles es algo que nos encanta escuchar».
No obstante, La Camera también advirtió sobre los riesgos asociados a algunos biocombustibles, que pueden resultar perjudiciales debido a las grandes extensiones de tierra requeridas para la producción de materias primas como la caña de azúcar, la soja o el maíz. «Debemos ser serios con lo que decimos; el combustible sostenible también debe ser sostenible desde la perspectiva del uso de la tierra», subrayó.
Por primera vez, en la COP28 celebrada en Dubái en 2023, el mundo se comprometió a «transitar lejos» de los combustibles fósiles. Sin embargo, muchos de los mayores productores de combustibles fósiles, incluyendo Brasil, han manifestado planes para aumentar su producción en los próximos años, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de estos compromisos en el marco de la crisis climática actual.
