En el actual entorno laboral, donde el teletrabajo y la flexibilidad horaria se han convertido en normativas, surgen preocupaciones sobre la salud mental de los empleados. La soledad, un problema que puede manifestarse de diversas formas en el ámbito laboral, se vuelve más difícil de detectar en el contexto digital. Un equipo de investigadores de la Universidad de Kyushu, liderado por el profesor Yutaka Arakawa, ha desarrollado nuevos indicadores para identificar a aquellos empleados que podrían estar en riesgo de sufrir soledad en un entorno remoto.
En un artículo reciente publicado en el Journal of Information Processing, los investigadores analizan los datos de comunicación en plataformas como Slack para encontrar pistas sobre el estado emocional de los empleados. Según Arakawa, «las huellas digitales pueden revelar mucho sobre los estados internos de las personas». A pesar de que las plataformas de oficina ofrecen estadísticas sobre la actividad de los canales, no analizan las interacciones de manera que se puedan visualizar las relaciones entre los individuos.
Nuevos indicadores para medir la interacción
El equipo desarrolló dos nuevos índices: el nivel de contribución y el nivel de adyacencia. El primero mide la actividad de un empleado en iniciar conversaciones y responder mensajes, mientras que el segundo refleja cuán conectado está con otros a través de menciones y reacciones. Al aplicar estas métricas en un espacio de trabajo de Slack, el equipo analizó los datos de 48 miembros y creó un gráfico de red que representaba a cada persona como un punto de color. Los puntos grandes, con muchas conexiones, indicaban individuos que interactuaban ampliamente, mientras que los puntos más pequeños representaban a aquellos con menos actividad, potencialmente aislados.
Para validar sus hallazgos, el equipo utilizó la Escala de Soledad de UCLA, un instrumento psicológico ampliamente reconocido. Los resultados mostraron que los miembros que informaron niveles más bajos de soledad tenían niveles de adyacencia significativamente más altos, sugiriendo una posible conexión entre la comunicación activa en línea y relaciones sociales más sólidas en persona. Sin embargo, los empleados que comunicaban menos en línea no necesariamente se sentían más solos, lo que indica que la comunicación privada puede ser un factor crucial que no se capta en el análisis de canales públicos.
Consciente de las limitaciones de su muestra, el equipo está colaborando con empresas para perfeccionar los algoritmos detrás de estos indicadores y ampliar su aplicabilidad. Además, Arakawa se asocia con expertos en salud ocupacional y políticas laborales en un proyecto más amplio sobre la soledad social. Este esfuerzo busca no solo desarrollar indicadores medibles de la soledad en el trabajo, sino también explorar sus causas subyacentes y convertir los hallazgos en estrategias prácticas para la prevención y la intervención oportuna.
Arakawa también trabaja en la creación de directrices para el uso de plataformas de chat laboral con el fin de reducir los riesgos de aislamiento. «Incluso una pequeña acción, como reaccionar con un emoji, muestra que el mensaje de alguien ha sido reconocido», afirma. Su objetivo es construir una sociedad donde gestos de consideración sean parte natural de las interacciones digitales.
Más información:
Ryosuke Takizawa et al, Visualización de la Comunicación Online y Detección de Usuarios Solitarios Usando Grafos Sociales Basados en el Nivel de Contribución y el Nivel de Adyacencia, Journal of Information Processing (2025). DOI: 10.2197/ipsjjip.33.765
