Las empresas eléctricas de Estados Unidos enfrentan un desafío considerable para predecir la demanda que surgirá del auge de la inteligencia artificial (IA). El mercado bursátil anticipa que se invertirán grandes sumas en infraestructura para respaldar la proliferación de centros de datos, lo que ha llevado a algunos analistas a cuestionar la viabilidad de estas proyecciones.
Willie Phillips, ex presidente de la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC), ha señalado que hay regiones donde las proyecciones de demanda han sido ajustadas hacia abajo, lo que refleja la incertidumbre que rodea a este fenómeno. “Estamos comenzando a ver proyectos similares que parecen tener la misma huella solicitándose en diferentes regiones del país”, afirma Brian Fitzsimons, CEO de GridUnity, una empresa que se dedica a ofrecer una visión más clara sobre las solicitudes de conexión en la red eléctrica estadounidense.
El auge de la demanda eléctrica
El crecimiento de la IA está llevando a las compañías tecnológicas a desarrollar ambiciosos planes para construir granjas de servidores que consumirán tanta electricidad como ciudades enteras. Esto ha generado un aumento en los precios de la electricidad para los consumidores, ya que la oferta no logra mantenerse al ritmo de la demanda creciente.
David Rosner, actual presidente de la FERC, ha advertido que pequeñas diferencias en las proyecciones de carga eléctrica pueden tener un impacto significativo en las inversiones y en las facturas de los consumidores. “No podemos planificar de manera eficiente la generación y transmisión eléctrica necesaria para atender a nuevos clientes si no pronosticamos de la manera más precisa posible cuánta energía necesitarán”, señala Rosner.
A pesar de las advertencias, el mercado de valores sigue en alza. El sector de servicios públicos ha experimentado un aumento de aproximadamente un 21% este año, lo que representa una de las mayores recuperaciones en dos décadas. Sin embargo, expertos como Sam Altman, CEO de OpenAI, han expresado su preocupación por la posibilidad de que el mercado esté ante una burbuja relacionada con la IA.
Grid Strategies, una consultora del sector energético, estima que la demanda eléctrica adicional podría alcanzar los 120 gigavatios para 2030, de los cuales 60 gigavatios se atribuirían a los centros de datos. Esta cifra es comparable a la demanda eléctrica máxima de Italia, la octava economía mundial.
Los analistas advierten que, aunque la infraestructura eléctrica es vital, el sector enfrenta restricciones significativas. La competencia por recursos escasos ha elevado los precios de equipos eléctricos esenciales, lo que complica aún más la planificación. “No tenemos suficiente infraestructura de generación o transmisión para cumplir con las metas, incluso las más modestas”, concluye Gramlich.
A medida que las empresas de IA buscan soluciones, algunas han propuesto construir su propia generación de energía “detrás del medidor” en los centros de datos, lo que podría acelerar el proceso de obtención de electricidad. Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha afirmado que la auto-generación de energía podría avanzar más rápido que las conexiones a la red, sugiriendo una diversificación en las formas de generación de energía.
