Las emisiones de carbono derivadas de la cadena de suministro de baterías de iones de litio podrían reducirse hasta en un 35% mediante la implementación de estrategias de economía circular que fomenten la cooperación global, según un estudio publicado en la revista Nature. Este análisis detalla las emisiones de carbono generadas en cada etapa de la cadena de suministro de baterías, identificando puntos críticos donde se podrían realizar recortes significativos en las emisiones.
Las baterías de iones de litio se presentan como una solución prometedora en la transición hacia energías más renovables, utilizadas en diversas aplicaciones, especialmente en vehículos eléctricos. Sin embargo, la producción y el desecho de estas baterías generan una huella de carbono que puede contrarrestar sus beneficios como alternativa sostenible. La cadena de suministro de las baterías de iones de litio es un entramado complejo que involucra producción y comercio a nivel global, lo que hace esencial caracterizar este proceso para encontrar vías de reducción de emisiones.
Análisis de emisiones en la cadena de suministro
El autor principal del estudio, Yufeng Wu, y su equipo modelaron las emisiones de carbono de la cadena de suministro de baterías de iones de litio, descubriendo que la minería de minerales es responsable del 38.52% de las emisiones totales generadas durante la producción de la batería. Este hallazgo revela una «paradoja valor-emisión», donde las partes de la cadena que generan menos ingresos son las que más emisiones producen. Por ejemplo, la extracción de minerales para la producción de baterías genera un 38.52% de las emisiones, mientras que solamente contribuye con un 18.78% al valor total de la batería.
En contraste, la producción de cátodos para las baterías representa el 42.56% del valor económico de la batería, mientras que contribuye con un 34.82% de las emisiones totales. Sin embargo, la implementación de un sistema de reciclaje de metales a través de una economía circular podría reducir las emisiones de producción de baterías de iones de litio en un promedio global del 35.87%. Las reducciones regionales podrían ser aún más significativas, alcanzando un 39.14% en Estados Unidos, un 37.28% en la Unión Europea y un 42.35% en China.
Los autores del estudio advierten que este marco podría dar lugar a inequidades, ya que algunos países podrían beneficiarse financieramente más que otros del reciclaje de baterías de iones de litio. Por lo tanto, es crucial que este modelo de economía circular se construya sobre acuerdos robustos entre naciones, asegurando así que los beneficios sean distribuidos de manera equitativa.
