Un reciente estudio realizado en Canadá ha revelado que casi la mitad de la población canadiense cree en al menos un fenómeno paranormal. Este informe, el primero en dos décadas en utilizar una muestra representativa de la población, proporciona una visión detallada de las creencias y experiencias paranormales en el país norteamericano, un tema que, a menudo, se aborda superficialmente en los medios de comunicación.
Creencias y experiencias paranormales en Canadá
El concepto de lo paranormal se refiere a fenómenos que la ciencia no puede explicar y que no están vinculados a doctrinas religiosas establecidas. En este contexto, se consideran fenómenos paranormales las habilidades psíquicas, las apariciones de fantasmas o las criaturas míticas como el Sasquatch. Según la encuesta realizada, el 44% de los canadienses cree en al menos un fenómeno paranormal, mientras que aproximadamente un 25% afirma haber tenido encuentros con espíritus o fantasmas.
Los resultados de la encuesta, realizada en el verano de 2025, indican que, a pesar de que Canadá es una de las sociedades más seculares del mundo, existe un notable interés por lo paranormal. Este interés no se limita a creencias generalizadas; hay quienes muestran neutralidad frente a ciertas manifestaciones, como las visitas extraterrestres, lo que refleja un enfoque más abierto hacia lo desconocido.
La investigación también destaca que las creencias en fenómenos paranormales varían según el grupo demográfico. Las mujeres tienden a creer más en fantasmas y habilidades psíquicas que los hombres, mientras que las personas con educación universitaria son menos propensas a aceptar estas creencias. Además, los jóvenes de entre 19 y 29 años parecen mostrarse más escépticos en comparación con sus mayores.
Un cuarto de la población canadiense afirma haber escuchado, visto o sentido la presencia de un espíritu. Muchas de estas experiencias están conectadas con la muerte de seres queridos y resultan significativas para quienes las relatan. Por ejemplo, uno de los encuestados mencionó una experiencia reconfortante tras la muerte de su madre, describiendo cómo la vio junto a su cama antes de desvanecerse.
Este estudio no solo pone de manifiesto la diversidad de creencias en la sociedad canadiense, sino que también sugiere que muchas de estas creencias no están en conflicto con la confianza en la ciencia. Los canadienses, aunque muchos de ellos creen en lo paranormal, no rechazan los principios científicos, sino que consideran que algunos fenómenos todavía no tienen una explicación científica adecuada.
En conclusión, el análisis de estas creencias revela una faceta interesante de la cultura canadiense que puede resonar con ciertas corrientes en España, donde el interés por lo paranormal también florece en diversas manifestaciones. La relación entre la ciencia y las creencias espirituales o paranormales es un tema complejo que merece una reflexión más profunda en el contexto de nuestras propias tradiciones y creencias.
