Una nueva imagen revela la complejidad de la Vía Láctea
Astrónomos de todo el mundo han presentado la imagen de radio de color de baja frecuencia más grande jamás creada de la Vía Láctea, una obra que ofrece un panorama cósmico impresionante. Esta imagen destaca los restos de supernovas, las guarderías estelares, los púlsares y el intrincado resplandor de gas y polvo que se entrelaza en el corazón de nuestra galaxia. Realizada a partir de datos recopilados por el telescopio Murchison Widefield Array (MWA) en Australia, la imagen combina observaciones de dos grandes encuestas: el GaLactic y Extragalactic All-sky MWA (GLEAM) y GLEAM-X, logrando un retrato que es el doble de nítido, diez veces más sensible y dos veces más amplio que su predecesor de 2019, según un comunicado del Centro Internacional de Investigación en Astronomía de Radio (ICRAR).
Este vibrante retrato de la galaxia, realizado por un equipo liderado por Silvia Mantovanini, estudiante de doctorado en la Universidad Curtin, proporciona valiosos conocimientos sobre la evolución de las estrellas. Se exploran aspectos como su formación en diversas regiones de la galaxia, su interacción con otros objetos celestes y su eventual desaparición. Durante un periodo de dieciocho meses, el equipo utilizó aproximadamente un millón de horas de computación en el Centro de Investigación en Supercomputación Pawsey en Australia para procesar y fusionar los datos de las dos encuestas, catalogando casi 100,000 fuentes de radio.
La imagen resultante permite a los astrónomos observar la Vía Láctea en longitudes de onda de radio de baja frecuencia, lo que facilita la visualización a través de densas nubes de polvo y gas que bloquean las longitudes de onda visibles. Esto expone los restos de supernovas —las enormes y expansivas capas de gas y radiación que marcan la muerte explosiva de una estrella— y regiones de gas ionizado donde se están formando nuevas estrellas. A través de esta imagen interactiva, los investigadores pueden explorar la actividad estelar turbulenta de la Vía Láctea, las nebulosas brillantes, los púlsares compactos e incluso galaxias de fondo distantes, ofreciendo una nueva perspectiva sobre la estructura oculta de nuestra galaxia. Este avance establece las bases para el futuro telescopio SKA-Low, que promete investigar la Vía Láctea y más allá con una sensibilidad y detalle sin precedentes.
